¿El beneficiado? El primo de Daniel Asaf, el hombre más cercano al impresentable López Obrador
Por Félix Muñiz

El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, ha destapado otro espectacular escándalo, de los más graves de corrupción del sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
De acuerdo con la denuncia pública, que el senador del PRI Alejandro Moreno publicó en sus redes sociales menciona que Pemex otorgó un contrato por más de 15 mil millones de pesos, sin licitación, por una duración de 10 años, para la renta de un solo buque. Lo alarmante no solo es el monto, sino el beneficiario: el primo de Daniel Asaf, el hombre de mayor confianza del presidente.
Este caso, calificado como “el saqueo del siglo”, exhibe (una vez más) la doble moral del gobierno de la llamada Cuarta Transformación. Mientras el ex presidente López Obrador presume austeridad y combate a la corrupción, en los hechos su administración parece operar bajo una lógica de compadrazgos, favoritismos y contratos en lo oscurito.
Alejandro Moreno no titubeó al señalar a los responsables: “MORENA ha convertido a Pemex en su caja chica y a México en su negocio familiar. Han saqueado al país a sus anchas, se han enriquecido mientras destruyen nuestra principal empresa productiva”.
Las acusaciones son contundentes: un contrato multimillonario sin competencia ni transparencia, entregado a un familiar de un alto colaborador presidencial. ¿Dónde quedó la honestidad valiente? ¿Dónde la transparencia prometida en 2018? El discurso del “no mentir, no robar, no traicionar” se derrumba frente a los hechos.
El dirigente priista fue más allá: “Esto no es austeridad, es corrupción descarada. No es transformación, es saqueo. MORENA está hundiendo a México entre robos, violencia y destrucción”. Y los datos le dan fuerza a su argumento. Pemex, que debía ser emblema de soberanía energética, se ha convertido en un pozo sin fondo donde la opacidad y los intereses personales dominan.
Según la denuncia, el operador de este entramado sería Andy, hijo de López Obrador, junto con un grupo de amigos que “ya tienen su propia mafia dentro de Pemex”. Si esto se confirma, se trataría de una red de corrupción institucionalizada al más alto nivel del poder.
Para la oposición, el mensaje es claro: MORENA y el gobierno de López Obrador han traicionado al pueblo de México. Mientras millones de familias luchan por sobrevivir ante la inflación y la inseguridad, los allegados al poder reparten miles de millones del erario entre parientes y amigos.
El PRI, aseguró su dirigente, “será la voz que defienda a México del saqueo y la impunidad”. En sus palabras: “¡Los MORENARCOS están destruyendo México! Tenemos que recuperar el país y sacar a estas ratas del poder”.
El escándalo de los 15 mil millones de pesos entregados en lo oscurito por Pemex es un golpe directo a la credibilidad del gobierno federal. Una muestra más de que la autodenominada “transformación” no es más que una fachada para encubrir la corrupción más descarada de las últimas décadas.
