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8 de marzo: “es un grito que retumba en todo México”. Es dignidad que no se arrodilla: Alejandro Moreno

México será verdaderamente grande cuando cada mujer pueda caminar libre, segura y sin miedo

Por Felix Muñiz

 

 

Cada 8 de marzo, las calles de México se llenan de voces, pancartas y consignas que recuerdan una realidad que no puede seguir ignorándose.

El Día Internacional de la Mujer (8M) se ha convertido en mucho más que una fecha conmemorativa: es una jornada de exigencia social, memoria colectiva y denuncia frente a la violencia y la desigualdad que aún enfrentan millones de mujeres.

Aquí el testimonio de una madre que marcho este 8 de marzo por su hijo que está desaparecido y no va a dejar de luchar hasta encontrarlo.

 

 

En ese contexto, el dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas, afirmó que el 8 de marzo “es un grito que retumba en todo México”, al reconocer la fuerza y la determinación de las mujeres que se movilizan para exigir respeto a sus derechos y una vida libre de violencia.

De acuerdo con el senador del PRI Alejandro Moreno, esta fecha representa “dignidad que no se arrodilla, memoria que no se borra y fuerza que no se quiebra”. Una fuerza —señaló— que no puede ni debe ser ignorada por las instituciones, los partidos políticos ni la sociedad en su conjunto.

El pronunciamiento se da en un país donde la agenda de género sigue siendo una de las más urgentes. México enfrenta todavía cifras alarmantes de violencia contra las mujeres, desapariciones y feminicidios que han impulsado la movilización de colectivos, organizaciones civiles y miles de ciudadanas que cada año toman las calles para exigir justicia.

En ese sentido, el líder priista Moreno Cardenas sostuvo que el país “será verdaderamente grande cuando cada mujer pueda caminar libre, segura y sin miedo”. La frase resume una aspiración que, aunque ampliamente compartida, sigue siendo una meta pendiente para la vida pública mexicana.

Las marchas del 8 de marzo no sólo buscan visibilizar la violencia, sino también reivindicar la participación de las mujeres en todos los ámbitos: político, económico, social y cultural.

En las últimas décadas se han logrado avances importantes, como la paridad de género en espacios de representación política; sin embargo, la brecha entre la ley y la realidad cotidiana continúa siendo evidente.

Por ello, distintas voces dentro y fuera de la política coinciden en que el reconocimiento simbólico no basta. Las mujeres demandan políticas públicas eficaces, sistemas de justicia sensibles al género y una transformación cultural que erradique las prácticas de discriminación y violencia estructural.

En este marco, “Alito” Moreno reiteró el compromiso de su partido con la causa de las mujeres, utilizando el mensaje #PRIconLasMujeres, y sumándose al reclamo que se expresa cada 8 de marzo con consignas como #NiUnaMás, símbolo del hartazgo frente a los feminicidios y la violencia de género.

El desafío, sin embargo, va más allá de los posicionamientos políticos. El Día Internacional de la Mujer funciona como un espejo que refleja las deudas históricas del país con más de la mitad de su población. Cada consigna, cada marcha y cada testimonio recuerdan que la lucha no es únicamente por derechos escritos en papel, sino por condiciones reales de igualdad, respeto y seguridad.

Porque el 8 de marzo no es sólo una fecha en el calendario. Es un recordatorio de que la dignidad no se negocia, la memoria no se borra y la fuerza colectiva de las mujeres sigue resonando en todo México. Un grito que, año tras año, exige ser escuchado.

 

 

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