Puede ser un gran montaje mediático para ocultar el colapso en seguridad
Por Félix Muñiz

El reciente incidente de acoso sufrido por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, ha sido señalado por el dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas, como un claro “distractor” que el gobierno de Morena utiliza para desviar la atención pública de lo esencial: la inseguridad, los asesinatos y el crimen organizado.
El senador del PRI Alejandro Moreno señaló el foco mediático sobre este hecho (sin duda reprobable) oculta el colapso de la seguridad en estados como Michoacán y deja impune la crisis de violencia que sufren millones de familias mexicanas.
Entrevistado en el Senado de la República, el legislador priista afirmó con severidad que “este hecho no debe ocurrir” al referirse al acoso. Sin embargo, añadió que “ya vieron ustedes el contexto de ese hecho, esos son los distractores que yo digo que no se deben de permitir”.
Moreno Cárdenas acusó directamente al gobierno de Morena de fabricar incidentes mediáticos para que “la opinión pública no hable de lo que se está hablando: los asesinatos, los narco-políticos, el pacto con el crimen organizado”.
El líder del PRI subrayó que no sólo es que el hecho del acoso haya tenido lugar fuera de la Secretaría de Educación Pública (SEP), sino que su explotación en medios afines al gobierno lo convierte en una maniobra de encubrimiento. “¿Y quién está hablando de la inseguridad, de los asesinatos, de los crímenes, de lo que pasó en Michoacán?”, cuestionó Moreno Cárdenas, para luego responder: “Esos son los distractores”.
¿Distracción en lugar de acción?
El argumento de “Alito” Moreno no es nuevo: el PRI ha denunciado reiteradamente que reformas, escándalos o incidentes públicos se convierten en pantallas mediáticas que ocultan el debilitamiento del Estado frente al crimen organizado. Para el dirigente priista, el acoso a Sheinbaum es, por tanto, un ejemplo lamentable pero instrumentalizado de esa lógica: “Ese es el gobierno cínico, corrupto y mentiroso que está haciendo Morena, generar distractores para que la opinión pública hable de otras cosas y no de lo que sucede en este país”.
Al invocar lo acontecido en Michoacán, Moreno Cárdenas se refiere a casos públicos de violencia masiva, ejecuciones en plazas públicas y ausencia del Estado, que según él no reciben la atención que merecen ante el ruido mediático de otros sucesos. “Lo que está diciendo el crimen organizado es: aquí mandamos, el Estado no existe; caos absoluto. Y el gobierno de Morena está rebasado”, sentenció.
Crítica severa al rumbo de seguridad y gobernabilidad
Desde la óptica priista, el gobierno de Morena ha fallado no sólo en impedir estos actos (ya sean de acoso o violencia homicida), sino en establecer prioridades reales. “El hecho sí es real, es condenable contra cualquier mujer, tenga el nivel, cargo o lo que tenga”, dijo Moreno Cárdenas, pero remató: “lo que nosotros vemos es que es claro que puede ser un gran montaje para generar un distractor”.
La crítica es doble: por un lado, condenar el acoso sin paliarlo; por otro, señalar que el gobierno capitaliza estos episodios para ocultar la ampliación de la impunidad, la proliferación del crimen y la falta de respuesta del Ejecutivo.
Para el PRI, el problema radica en que no basta con que el tema sea condenable; se requiere que haya política pública, investigación y resultados. Y en ese rubro, afirman, Morena (y por extensión el Estado mexicano) sigue quedando en ceros.
