MORENA no es un partido ni un movimiento. MORENA es un cártel al frente del gobierno
Por Félix Muñiz

En una reciente entrevista en el programa de Atypical Te Ve conducido por Carlos Alazraki, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, lanzó severas críticas contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador por pronunciarse en defensa de los gobiernos de Venezuela y Cuba, a pesar de haber anunciado previamente su retiro de la vida política.
El senador del PRI Alejandro Moreno cuestionó que López Obrador reapareciera públicamente para fijar postura respecto a la situación política venezolana, particularmente en respaldo del presidente Nicolás Maduro. El dirigente priista señaló que mientras diversas naciones y organismos internacionales han advertido sobre el deterioro democrático en Venezuela, el exmandatario mexicano optó por defender al régimen sudamericano bajo el argumento de la soberanía y la no intervención.
Durante la entrevista, el ex gobernador priista del Estado de Campeche Moreno Cárdenas sostuvo que “México merece estar del lado de la democracia, no del autoritarismo” y afirmó que el respaldo a gobiernos señalados por prácticas represivas envía un mensaje preocupante sobre la postura internacional del país.
También criticó que el exjefe del Ejecutivo, aun declarando estar retirado, haya utilizado su cuenta en la red social X para expresar apoyo tanto a Maduro como al gobierno cubano, además de promover una cuenta bancaria destinada a recaudar recursos para ayuda humanitaria.
El líder priista fue más allá al cuestionar la congruencia del discurso. Señaló que hablar de libertades en Cuba resulta contradictorio frente a los señalamientos históricos de restricciones a la oposición y a la prensa en la isla.
Asimismo, expresó que la defensa pública de estos gobiernos no contribuye al fortalecimiento de la imagen democrática de México en el ámbito internacional.
En el contexto político interno, “Alito” Moreno también arremetió contra el partido en el poder. Afirmó que MORENA “no es un partido ni un movimiento”, sino una estructura que, desde su perspectiva, ha concentrado poder y debilitado contrapesos institucionales. Sus declaraciones reavivan el debate sobre la polarización política en México y el papel de la oposición frente al proyecto de la llamada Cuarta Transformación.
Las declaraciones se producen en un momento en que la política exterior mexicana ha sido objeto de análisis por su postura frente a gobiernos latinoamericanos cuestionados por organismos internacionales.
Para el dirigente del PRI, el silencio o respaldo ante estos regímenes contrasta con la tradición diplomática mexicana de defensa de los derechos humanos.
