PRI denuncia asesinato de comandante en Zamora: “Gobierno ausente y rebasado por el crimen”
Por Félix Muñiz

En uno de los episodios más crudos del avance de la violencia en México, el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, denunció el asesinato a sangre fría del comandante de la policía municipal de Zamora, Michoacán, junto con dos de sus escoltas.
El triple homicidio vuelve a encender las alarmas sobre el control territorial que ejerce el crimen organizado en vastas regiones del país, mientras el gobierno federal permanece callado, ausente y rebasado.
“Tres policías asesinados a sangre fría. ¿Y el gobierno? Callado. No hay respuesta, no hay justicia, no hay seguridad. Este gobierno ha dejado al pueblo de México en manos de la delincuencia”, condenó el dirigente priista en un mensaje contundente.
El asesinato del mando policiaco, ocurrido en una de las ciudades con mayor presencia de grupos criminales, confirma lo que millones de mexicanos ya saben y viven a diario: la violencia ya no tiene freno.
El crimen no sólo aterroriza a la ciudadanía, ahora también ejecuta a los encargados de garantizar la seguridad, sin enfrentar consecuencias ni límites.
El senador del PRI Moreno Cárdenas exigió una reacción inmediata del gobierno, pero también cuestionó la falta de carácter y decisión del régimen actual. “Necesitamos un gobierno con carácter, que enfrente al crimen y devuelva la paz. No un gobierno que se esconda, que pacte, que simule”, sentenció.
La crítica del PRI se suma a un creciente coro de voces que denuncian la complicidad o indiferencia del Estado mexicano frente al crecimiento del narco y la violencia armada. No se trata de un hecho aislado: los asesinatos de policías, mandos locales, candidatos y líderes sociales se han vuelto una constante en este sexenio, sin que se vea una estrategia nacional clara para contener la barbarie.
Lo más preocupante es el vacío institucional. No hay conferencias de prensa, no hay indignación presidencial, no hay operativos inmediatos. Solo silencio. Y ese silencio, en palabras del líder del PRI, “es la señal más clara de que el gobierno ha sido superado por el crimen organizado”.
Mientras tanto, las cifras son aterradoras: miles de homicidios dolosos cada mes, más de 40 mil desaparecidos durante el actual sexenio, y un Estado que, en muchas regiones, no ejerce ni el más mínimo control territorial.
El llamado del PRI es a enfrentar la crisis con medidas de fondo, a romper la pasividad institucional y a restituir la autoridad del Estado en todo el país. La ciudadanía no puede seguir viviendo bajo la ley del más fuerte ni sometida al miedo permanente.
Si el gobierno no está dispuesto a combatir al crimen con toda su fuerza legal, debe hacerse a un lado. México no merece un Estado ausente, sino un país en paz, con seguridad y justicia para todos.
