Dijo que no solo se necesita que les manden a los capos, sino que lo que hay que hacer es acabar con los narco-políticos que hay en México
Por Félix Muñiz

La reunión entre legisladores mexicanos y congresistas norteamericanos en la Cámara de Diputados dejó al descubierto una de las acusaciones más graves lanzadas en el actual sexenio contra el gobierno federal.
El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, afirmó que la estrategia de seguridad en México no solo ha sido incapaz, sino que ha permitido la existencia de capos protegidos desde el poder y una red de narcopolíticos incrustados en el gobierno.
Durante el encuentro, que se desarrolló bajo un formato de diálogo institucional, el senador del PRI Alejandro Moreno fue directo y contundente: “No importa cuántos capos les mande el gobierno, lo que hay que hacer es acabar con los capos que son protegidos desde el gobierno y con los narcopolíticos que están en México”.
La declaración, lejos de ser retórica, evidenció la profundidad de la crisis de seguridad y la falta de resultados reales en el combate al crimen organizado.
“Alito” Moreno sostuvo que la política de seguridad actual ha fracasado tanto en el plano nacional como internacional. Como prueba, citó un dato demoledor: cerca de 500 mil personas han fallecido en Estados Unidos en los últimos cinco años por consumo de fentanilo, una tragedia que, dijo, refleja la ausencia de una estrategia efectiva para combatir las drogas sintéticas desde su origen. Para Moreno, la captura selectiva de criminales no resuelve el problema cuando persisten estructuras de protección política y gubernamental.
En su intervención, Alejandro Moreno también criticó con dureza la conducción de la política exterior y la relación bilateral con Estados Unidos. Señaló que México ha perdido confianza, certeza y certidumbre, elementos clave para la cooperación en materia de seguridad hemisférica, comercio y economía. Afirmó que el gobierno federal ha confundido soberanía con impunidad, debilitando el Estado de derecho y mostrando una preocupante falta de respeto al Poder Judicial.
El líder del PRI subrayó que, a diferencia del discurso oficial, la relación estratégica de México es y debe seguir siendo con Estados Unidos, no con gobiernos autoritarios o antidemocráticos. En ese sentido, denunció que la ideología ha sustituido a la eficacia, con consecuencias directas en la generación de empleo, la seguridad y la estabilidad regional.
Moreno Cárdenas recordó que los tratados comerciales que hoy sostienen la economía mexicana fueron construidos bajo gobiernos priistas y advirtió que el deterioro de la relación bilateral podría traducirse en sanciones económicas, pérdida de inversiones y mayor presión internacional sobre México.
La exposición del dirigente priista ante congresistas estadounidenses no solo fue un mensaje político, sino una acusación frontal contra un modelo de gobierno que, según dijo, ha tolerado al crimen organizado. Su llamado fue claro: sin combate real a los narcopolíticos y sin cooperación internacional seria, México seguirá atrapado en una espiral de violencia, impunidad y desconfianza que trasciende fronteras.
