Advirtió que “México está siendo devorado por el crimen. Y este gobierno no tiene ni la voluntad, ni la capacidad para enfrentarlo”
Por Félix Muñiz

El presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas, lanzó una dura crítica al gobierno federal tras el brutal asesinato de Ernesto Vázquez Reyna, delegado de la Fiscalía General de la República (FGR) en Tamaulipas, quien fue ejecutado con granadas y armas de alto poder en un ataque que calificó como “atroz” y como un atentado directo contra el Estado mexicano.
Desde sus redes sociales, el dirigente priista Alejandro Moreno condenó con firmeza el crimen y alzó la voz contra la incapacidad y omisión del gobierno de Morena, al que señaló como cómplice por omisión en el avance del crimen organizado.
“Lo sucedido en Tamaulipas es atroz. El delegado de la FGR, Ernesto Vázquez Reyna, fue asesinado con granadas y armas largas. Es un atentado directo contra el Estado mexicano. Desde la oposición condenamos enérgicamente este crimen y exigimos justicia. No podemos normalizar este grado de violencia”, escribió Alejandro Moreno.
En un mensaje que refleja el hartazgo social frente a la violencia desbordada, el líder del PRI fue más allá y advirtió que México está siendo devorado por el crimen, mientras el gobierno federal permanece pasivo, sin voluntad ni estrategia real para hacer frente al poder de los cárteles.
“Este gobierno no tiene ni la voluntad ni la capacidad para enfrentar al crimen organizado. Mientras tanto, los ciudadanos viven con miedo, los funcionarios son ejecutados y el Estado es desafiado a plena luz del día”, denunció Moreno.
El asesinato de Vázquez Reyna no es un hecho aislado. Se suma a una preocupante escalada de violencia en el norte del país, especialmente en Tamaulipas, donde distintos grupos criminales se disputan rutas de tráfico, territorios y el control político local. Los ataques contra funcionarios públicos, policías y agentes federales se han vuelto cada vez más comunes, sin que exista una respuesta clara o efectiva del gobierno federal.
Lo más grave, según la oposición, no es solo la violencia, sino la normalización de estos crímenes atroces, en un país donde las ejecuciones, las granadas y las armas de guerra parecen haber dejado de causar indignación en Palacio Nacional.
La crítica de Alejandro Moreno se enmarca en una creciente exigencia de amplios sectores políticos y sociales que demandan acciones concretas, justicia y recuperación del Estado de derecho, antes de que el país caiga aún más en manos de los cárteles.
“Cada funcionario asesinado, cada territorio tomado por el crimen, es una muestra más del fracaso rotundo de la estrategia de seguridad de este gobierno”, advirtió el líder del PRI, quien insistió en que la oposición seguirá denunciando y exigiendo justicia, por las víctimas y por el futuro del país.
Este nuevo ataque deja al descubierto lo que ya no puede ocultarse: el crimen organizado no sólo ha rebasado al Estado, sino que lo está corroyendo desde dentro, mientras el gobierno de Morena observa con los brazos cruzados, o peor aún, con complicidad.
