Los hechos violentos en Huejutla y Ajacuba no son episodios aislados ni “percepciones”, como suele minimizar el discurso oficial
Por Félix Muñiz

La crisis de inseguridad que vive México en los tiempos de la llamada Cuarta Transformación (4T) vuelve a quedar en evidencia. El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, exhibió con firmeza la debacle que atraviesa el país y lanzó una advertencia clara: donde llega Morena, la inseguridad se apodera de las calles.
El caso del Estado de Hidalgo es hoy un ejemplo alarmante del abandono gubernamental y de la incapacidad de quienes prometieron un cambio que nunca llegó.
El senador del PRI Alejandro Moreno indicó que los hechos violentos en Huejutla y Ajacuba no son episodios aislados ni “percepciones”, como suele minimizar el discurso oficial. Son realidades sangrientas que reflejan el fracaso absoluto de la estrategia de seguridad de Morena.
Dos hombres asesinados a plena carretera y un ataque armado durante una boda, que dejó cuatro personas heridas, confirman que la delincuencia opera sin freno y sin miedo. La pregunta es inevitable: ¿dónde está la autoridad?
La respuesta es dolorosamente clara. La autoridad no está. O peor aún, ha decidido no actuar. En Hidalgo, como en muchas otras entidades gobernadas por Morena, la delincuencia actúa a sus anchas porque sabe que no hay consecuencias. Los criminales no temen a un gobierno que prefiere esconder las cifras, justificar la violencia o mirar hacia otro lado antes que enfrentar al crimen organizado con decisión y carácter.
“Alito”Moreno ha sido contundente al señalar que esta situación es resultado directo de la incapacidad de Morena para gobernar. Bajo la 4T, se desmontaron instituciones, se debilitó a las fuerzas de seguridad y se abandonó a los ciudadanos a su suerte. La estrategia de “abrazos, no balazos” ha demostrado ser un rotundo fracaso, cobrando vidas inocentes y sembrando miedo en comunidades enteras.
Huejutla y Ajacuba hoy viven con temor. Familias que salen a una celebración y terminan bajo el fuego de las armas. Personas que transitan por carreteras y son asesinadas sin que nadie responda. Este es el México que deja Morena: un país inseguro, fragmentado y sin rumbo.
Desde el PRI, Alejandro Moreno ha dejado claro que no se permitirá que el miedo siga marcando la vida del pueblo de México. La seguridad no es un discurso ni una promesa vacía; es una responsabilidad del Estado. El PRI apuesta por recuperar la seguridad con estrategia, con carácter y con resultados, no con ocurrencias ni con excusas.
Hoy más que nunca es urgente romper el pacto de impunidad entre el gobierno de Morena y el crimen organizado. La paz no llegará mientras se siga tolerando la violencia y la inacción. México no merece vivir con miedo, merece un gobierno que enfrente al crimen, proteja a sus ciudadanos y devuelva la tranquilidad a las calles.
El mensaje es claro y directo: Morena ha fallado. Y mientras no se corrija el rumbo, la inseguridad seguirá cobrando vidas. México merece vivir en paz.
