El PRI en el Senado acusa a Morena de manipular la percepción pública con encuestas pagadas y desviar recursos públicos mientras el país sufre por la falta de hospitales y medicamentos
Por Félix Muñiz

En un nuevo episodio del descaro institucionalizado, el gobierno de Morena ha quedado al descubierto, señalado de financiar su imagen con dinero público a través de la encuestadora Enkoll, empresa que denunció el senador del PRI Alejandro Moreno Cárdenas ha sido beneficiada con 52 contratos del gobierno federal por un total de 25.6 millones de pesos.
En conferencia de prensa, el dirigente nacional del PRI Alejandro Moreno expuso con documentos lo que calificó como una maquinaria de propaganda oficial disfrazada de opinion publica.
Enkoll, a quien Moreno tachó de ser “el brazo ejecutor de Morena” en materia de percepción pública, habría sido favorecida por diversas dependencias federales como la Lotería Nacional, Secretaría de Salud, Fonatur, SEMAR, IMSS, Gobernación, Bancomex y Notimex, entre otras.
El dirigente priista no dejó lugar a dudas: “El gobierno cínico y corrupto de Morena pretende engañar al pueblo de México todos los días con datos falsos y encuestas manipuladas. Quieren ocultar la decepción ciudadana fabricando una realidad ficticia”.
Las cifras presentadas evidencian un esquema de cooptación de la opinión pública con recursos que, en un país hundido en la precariedad del sistema de salud, podrían haber financiado hospitales o garantizar el abasto completo de medicamentos, señaló.
Pero el escándalo no termina ahí. Moreno también denunció la existencia de vínculos oscuros entre el gobierno de Morena y el crimen organizado, así como nexos con gobiernos extranjeros autoritarios, citando contratos con una televisora venezolana relacionada al régimen de Nicolás Maduro. Según el senador, estos acuerdos son prueba de un “pacto de impunidad, corrupción y manipulación peligrosa” que pone en riesgo la democracia y la soberanía nacional.
En su intervención, el legislador también exhibió declaraciones de la gobernadora de Campeche, a quien acusó de utilizar el aparato del Estado para perseguir políticamente a opositores, sin sustento legal y con intenciones claramente autoritarias. “El PRI ha enfrentado todos estos procesos en tribunales y los ha ganado, demostrando que las acusaciones son parte de una campaña de difamación orquestada desde Palacio Nacional”, puntualizó.
La denuncia del PRI llega en un momento crítico para el país, con un sistema de salud colapsado, hospitales sin recursos, medicamentos escasos y una creciente sensación de que los recursos públicos están siendo desviados para mantener una narrativa artificial de éxito gubernamental. “Con los más de 900 mil millones de pesos que se han perdido en el robo del siglo por el huachicol, podríamos construir miles de hospitales, escuelas y garantizar medicamentos para todos los mexicanos. Pero prefieren financiar encuestadoras y propaganda”, remató Moreno Cárdenas.
Mientras tanto, desde el oficialismo reina el silencio o la descalificación como respuesta. Sin embargo, los datos son contundentes y las preguntas ineludibles: ¿cuánto cuesta sostener la mentira? ¿Y quién la está pagando?
En el México de Morena, la democracia se erosiona a golpe de encuestas compradas y verdades a modo. La denuncia del PRI no debe quedarse en titulares: exige una investigación profunda, rendición de cuentas y el fin de la propaganda disfrazada de opinión pública.
