El discurso de “no robar, no mentir y no traicionar” se ha convertido en el chiste de mal gusto
Por Félix Muñiz

¡Así son los corruptos de MORENA! Con estas palabras contundentes, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, encendió las redes sociales al exhibir, una vez más, la podredumbre política que carcome al partido oficialista.
En un mensaje cargado de indignación y crítica severa, “Alito” no se guardó nada: calificó a los morenistas de cínicos, sinvergüenzas y expertos en mentirle al pueblo de México.
Y es que, seamos honestos, el discurso de “no robar, no mentir y no traicionar” se ha convertido en el chiste de mal gusto que define al gobierno de la autoproclamada “cuarta transformación”. Bajo el cobijo del poder, una red de intereses, compadrazgos y negocios turbios ha florecido como nunca antes, disfrazada de “austeridad republicana”.
Corrupción institucionalizada: la especialidad de la casa
¿Dónde están los resultados? ¿Dónde quedó la promesa de acabar con la corrupción? La realidad es brutal: MORENA no vino a erradicar la podredumbre del sistema político, vino a perfeccionarla. Casos de corrupción brotan por todo el país como si fueran parte del ADN del partido. Contratos inflados, familiares en nómina, desvío de recursos y una clara complicidad institucional son moneda corriente.
Lo peor del caso es que ni siquiera lo ocultan. Con un descaro sin precedentes, los funcionarios morenistas se burlan del pueblo, apelando a discursos vacíos mientras saquean el erario con total impunidad. “Ya nadie les cree”, afirma Alejandro Moreno, y con justa razón: los mexicanos están hartos del doble discurso, de la simulación, y del falso nacionalismo que solo sirve para encubrir negocios personales.
MORENA: el verdadero basurero de la política nacional
Con cada escándalo, MORENA se hunde más en su propio lodazal. Lo que alguna vez fue un movimiento de esperanza, hoy es visto por millones como el verdadero basurero de la política nacional. Alejandro Moreno no exagera cuando lanza esta crítica: basta con ver la calidad moral (o la falta de ella) de quienes ostentan cargos públicos bajo sus siglas.
Desde gobernadores acusados de enriquecimiento ilícito hasta funcionarios federales envueltos en redes de corrupción, lo que hay es una estructura que protege a los suyos mientras persigue con saña a sus críticos. ¿Ese es el “cambio verdadero”? No. Es la repetición de los peores vicios del sistema… pero con un nuevo logo.
El cinismo ya no sorprende, pero indigna
El cinismo de los morenistas ha alcanzado niveles alarmantes. Se victimizan ante cualquier señalamiento, criminalizan a la oposición y desinforman a la ciudadanía con propaganda barata. Pero ya no engañan a nadie. Las redes sociales, los medios independientes y la propia experiencia del pueblo están desmontando, día a día, la farsa de la “transformación”.
Hoy, gracias a voces como la de “Alito” Moreno, se alza la denuncia contra los abusos del poder. ¡Así son los corruptos de MORENA! Y mientras no se les enfrente con firmeza, seguirán destruyendo lo poco que queda de nuestra democracia.
Hoy, gracias a voces como la de “Alito” Moreno, se alza la denuncia contra los abusos del poder. ¡Así son los corruptos de MORENA! Y mientras no se les enfrente con firmeza, seguirán destruyendo lo poco que queda de nuestra democracia.
