Más poder, cero resultados
Morena ha conseguido lo que pocos partidos en la historia reciente de México: concentrar en las manos la mayor parte del poder político. Controla el Ejecutivo, domina al Legislativo y ha sometido al Poder Judicial. Sin embargo, esa acumulación de fuerza no se ha traducido en soluciones para los problemas del país; al contrario, los ha agudizado hasta llevarlos a un punto extremo.
La promesa de transformar a México quedó en un eslogan vacío frente a la realidad. El país se ha convertido en un terreno hostil para la inversión: las reglas cambian según la voluntad del oficialismo, lo que genera incertidumbre y miedo entre los inversionistas. Las consecuencias están a la vista: salida de capitales, cancelación de proyectos productivos y cierre de fuentes de empleo. En lugar de...









