
TÓMBOLA
Hay razones suficientes para defender la existencia de los tres Poderes de la Unión. Es, dentro de la República, un equilibrio necesario. Deben estos ser autónomos y ejercer su misión de acuerdo a lo que dicta expresamente nuestra Constitución intentar dinamitar la actuación de uno de los Poderes desde otro daña irremediablemente. No hay fundamento alguno para que el Ejecutivo desamantele o fortalezca otro Poder. Este fin de semana, sin embargo, fuimos testigos del quiebre de aparato jurídico de la nación.
Políticos improvisados decidieron colocar una tómbola para dirigir los destinos del Estado de Derecho. Increíble pero cierto. Como en kermés y ni a mano alzada sino con mano “santa” se vivió uno de los momentos más insultantes en nuestra historia. Una muestra de la baje...