En el Día Internacional de la Lengua Materna, la legisladora denuncia la desaparición de instituciones y la reducción de recursos para educación indígena y bilingüe
Por Félix Muñiz

En el marco del Día Internacional de la Lengua Materna, la senadora del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Carolina Viggiano Austria, lanzó una advertencia que trasciende la coyuntura política: los recortes presupuestales y la falta de políticas públicas firmes amenazan seriamente la preservación de las lenguas originarias en México.
La acusación de la legisladora priista hidalguense Carolina Viggiano no es menor si se considera que el país es uno de los más diversos lingüísticamente del planeta.
Viggiano Austria indicó que México reconoce oficialmente 69 lenguas nacionales, de las cuales 68 son indígenas. Esta riqueza coloca al país entre las diez naciones con mayor diversidad lingüística del mundo y la segunda en América Latina.
Casi siete millones de personas hablan una lengua indígena y más de 25 millones se autoadscriben como indígenas. El náhuatl y el maya concentran el mayor número de hablantes, pero decenas de lenguas enfrentan un acelerado proceso de debilitamiento y desplazamiento.
La senadora subrayó que la desaparición de una lengua no es únicamente un fenómeno lingüístico: implica la pérdida de memoria colectiva, identidad, saberes ancestrales y cosmovisiones completas.
Durante décadas, recordó, hablar una lengua indígena fue motivo de discriminación y exclusión. Aunque el discurso oficial ha cambiado, en múltiples comunidades persisten barreras estructurales que impiden el ejercicio pleno de derechos en lengua materna.
El señalamiento adquiere mayor peso cuando se analizan los datos presupuestales. Viggiano Austria denunció que el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) registra un recorte del 6%, equivalente a 104 millones de pesos menos para programas de alfabetización.
La Dirección General de Educación Indígena Intercultural y Bilingüe enfrenta una reducción de 15 millones de pesos, mientras que el Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE), responsable de atender a niñas y niños en zonas indígenas y marginadas, también ha visto disminuidos sus recursos. A ello se suma la desaparición del Instituto de Lenguas, un golpe institucional que, en términos simbólicos y operativos, envía un mensaje preocupante.
La legisladora priista fue enfática: los actos conmemorativos y los discursos oficiales no bastan. La defensa de las lenguas maternas exige educación bilingüe de calidad, servicios de salud con intérpretes capacitados y acceso a la justicia en lengua propia. “La imposibilidad de expresión en la lengua materna limita el ejercicio pleno de derechos”, sostuvo. En un país donde millones de personas dependen de la traducción para entender diagnósticos médicos o procesos judiciales, la omisión presupuestal se traduce en exclusión concreta.
La crítica, sin embargo, obliga a una reflexión más amplia. La política pública en materia lingüística no puede reducirse a celebraciones anuales ni a declaraciones protocolarias. Si México presume su diversidad cultural como patrimonio nacional, el compromiso debe reflejarse en asignaciones presupuestales coherentes y sostenidas. De lo contrario, la narrativa multicultural corre el riesgo de convertirse en retórica vacía.
Las lenguas originarias no sobreviven por decreto ni por nostalgia. Requieren inversión, formación docente, materiales didácticos pertinentes y una estrategia integral que involucre a comunidades, academia y Estado. La advertencia de Carolina Viggiano Austria coloca el debate en el terreno correcto: sin recursos suficientes y sin políticas públicas firmes, la transmisión intergeneracional se debilita y el patrimonio lingüístico del país se erosiona silenciosamente.
En un contexto de ajustes fiscales, la pregunta de fondo es clara: ¿está el Estado dispuesto a respaldar con hechos la pluralidad lingüística que proclama como orgullo nacional? Porque cuando una lengua se extingue, lo que desaparece no es solo un conjunto de palabras, sino una forma única de entender el mundo.
