“No permitiremos que la migración siga siendo propaganda electoral; urge una defensa real y constitucional para millones de mexicanos olvidados por este gobierno”
Por Félix Muñiz

En un llamado urgente y con tono severamente crítico, la senadora del PRI Carolina Viggiano Austria, presentó una iniciativa de reforma constitucional para crear la figura del Ombudsman Migrante, ante lo que calificó como un abandono sistemático del Estado mexicano hacia sus migrantes.
Desde la tribuna de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, la legisladora hidalguense Carolina Viggiano no se guardó palabras: “El Estado está ausente, mudo, cruzado de brazos”, reprochó, al denunciar la indiferencia frente a redadas, discriminación, detenciones arbitrarias y separación de familias que sufren diariamente los mexicanos en el extranjero.
Su propuesta busca modificar el artículo 102, apartado B, de la Constitución, para que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) cuente con una figura especializada en atender quejas y defender los derechos humanos de migrantes, tanto en tránsito por México como en el extranjero.
La figura del Ombudsman Migrante sería electa a propuesta de organizaciones migrantes y tendría atribuciones similares a las de la presidencia de la CNDH: emitir recomendaciones, presentar quejas, coadyuvar en defensa legal y visibilizar los atropellos que hoy, como señaló Viggiano nadie quiere ver ni atender.
En su intervención, la senadora priista por el Estado de Hidalgo fue clara al denunciar la hipocresía del gobierno federal: “Se llenan la boca hablando de soberanía, pero han sido incapaces de defender a quienes mandan más de 60 mil millones de dólares en remesas cada año”, señaló, acusando al oficialismo de utilizar el tema migratorio como simple propaganda electoral.
La crítica no solo fue hacia el gobierno, sino directamente contra la CNDH, que en palabras de la legisladora priista Viggiano Austria, “hoy solo nos cuesta y no sirve para lo que fue creada”. La legisladora lamentó que la Comisión esté más preocupada por alinearse políticamente que por cumplir su misión: proteger a los más vulnerables, entre ellos los migrantes mexicanos.
Para la política hidalguense Carolina Viggiano, esta reforma no es un simple ajuste legal, sino una urgencia, una deuda moral y una exigencia constitucional. Subrayó que los migrantes mexicanos (jornaleros, enfermeras, estudiantes, madres trabajadoras) son quienes sostienen la economía nacional desde el extranjero y, sin embargo, siguen siendo tratados como ciudadanos de segunda categoría por su propio país.
“Desde el PRI no vamos a permitir que la migración siga siendo solo discurso. Necesitamos leyes efectivas, transversales, estructurales, que reconozcan los derechos de quienes, lejos de casa, construyen también la patria”, concluyó.
La senadora pidió a todas las fuerzas políticas que analicen la propuesta sin prejuicios partidistas, pensando en el bienestar y la dignidad de los millones de mexicanos que hoy viven fuera del territorio nacional. Porque si el Estado no los defiende, ¿quién lo hará?
