El problema es que se comprometieron a hacer vivienda sin contar con un respaldo financiero
Por Félix Muñiz
La senadora del PRI Carolina Viggiano Austria alzó la voz al criticar las reformas aprobadas por la mayoría oficialista de Morena en el Senado, que permiten al gobierno tomar control sobre los recursos del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT) para financiar la construcción de un millón de viviendas, uno de los compromisos presidenciales más sonados de la actual administración.
La legisladora priista Carolina Viggiano, indicó que esta medida es una muestra más de un gobierno que, sin respaldo financiero, busca desesperadamente obtener dinero, incluso si esto implica despojar a los trabajadores de México de su patrimonio.
El verdadero problema, señala la legisladora priista, radica en que estas reformas al INFONAVIT se aprueban sin un plan económico sólido detrás.
La falta de una fuente confiable de financiamiento hace que el gobierno recurra a los fondos que, por ley, pertenecen a los trabajadores, con el único fin de cumplir con una meta política: construir un millón de viviendas.
Viggiano Austria alerta que, en lugar de buscar soluciones estructurales al déficit habitacional, el gobierno opta por usar los ahorros de los trabajadores para saldar promesas electorales.
Además, la reforma aprobada también modifica la estructura del Instituto, dándole al gobierno el control absoluto sobre los órganos de decisión del INFONAVIT. Viggiano denuncia que, en el nuevo esquema, los trabajadores y los empresarios pierden su voz y voto.
El presidente del Consejo Directivo del INFONAVIT ahora cuenta con el derecho de veto, lo que le permite tomar decisiones sin la participación de los representantes de los trabajadores y los empleadores. Esta alteración en la estructura de gobernanza advierte la senadora, es un golpe a la autonomía del instituto y a los derechos de los trabajadores.
Durante la discusión apresurada de la reforma en el Senado, Viggiano no dejó pasar la oportunidad de recordar que, al inicio de la administración de Claudia Sheinbaum, el país ya estaba en una situación económica delicada. “Le entregaron un país quebrado, con una deuda que creció en un 80%, solo por el servicio e intereses. Este es el legado que deja el gobierno de López Obrador”, señaló.
La senadora del PRI por el Estado de Hidalgo dejó claro que la deuda externa e interna de México sigue creciendo, y las promesas de crecimiento económico se ven opacadas por la realidad de una economía al borde de la quiebra.
Para Viggiano, las reformas al INFONAVIT son solo un intento más por encontrar dinero donde no lo hay. “El gobierno busca de dónde sacar recursos para cumplir su promesa de construir viviendas, pero no encuentra forma de financiarlo y está recurriendo al dinero de los trabajadores”, afirmó tajante. La senadora también advirtió sobre el riesgo de que esta reforma sea parte de una estrategia más amplia para controlar el poder económico y político en el país. “Ustedes buscan controlar el poder y el dinero para mantenerse en él, no les importa quebrar al país”, acusó a los legisladores de Morena.
El fondo de la cuestión es claro: en lugar de soluciones sostenibles para el déficit habitacional, el gobierno de Claudia Sheinbaum y su partido prefieren arriesgar el bienestar de los trabajadores, tomando sus recursos y poniéndolos al servicio de sus proyectos. Si el compromiso de vivienda es realmente una prioridad, la pregunta que queda es por qué no se priorizan mecanismos de financiamiento responsables y sostenibles. El futuro del INFONAVIT, al parecer, está ahora más que nunca en manos de intereses políticos, a expensas del bienestar de los trabajadores mexicanos.