Votan en contra nuevamente de la militarización del país
Por Félix Muñiz

En una muestra más del creciente desgaste institucional que vive el país, senadores del PRI condenaron con severidad lo que calificaron como un nuevo atropello legislativo de Morena, disfrazado, una vez más, bajo el ya trillado argumento de un simple “error de técnica legislativa”.
El tema en disputa: la reforma constitucional sobre la ratificación de grados superiores en la Guardia Nacional, que para la oposición no es otra cosa que otro paso hacia la normalización de la militarización del país.
La senadora priista por Estado de Zacatecas Claudia Anaya Mota, , fue contundente al denunciar lo que consideró una “estulticia parlamentaria” que se ha convertido en la marca registrada de la mayoría oficialista.
Acusó a Morena de improvisar, de legislar sin rigor y de ensuciar todo lo que toca. “Deberíamos estar fortaleciendo a los cuerpos civiles de seguridad, no entregando cada vez más funciones a las Fuerzas Armadas”, reclamó, en referencia a la creciente participación del Ejército en tareas ajenas a su naturaleza, como el combate al huachicol o la construcción de obras públicas.
Anaya Mota recordó que México tiene una obligación internacional derivada de la Corte Interamericana de Derechos Humanos: el uso de las Fuerzas Armadas debe ser regulado, temporal, fiscalizado y subordinado al poder civil. Pero con estas reformas, advirtió, se hace todo lo contrario.
Por su parte, la senadora campechana Karla Toledo Zamora arremetió contra la forma en la que Morena legisla: “a vapor, sin análisis, sin responsabilidad”. Criticó que las reformas sean aprobadas con prisa, sin discusión real en comisiones, y sin corregir errores de origen. “Hoy vienen a enmendar un dictamen mal hecho, pero lo único que hacen es formalizar la falla. Morena ha convertido la Constitución en un borrador. Hoy impone, mañana corrige, y encima quiere aplausos”, señaló.
El senador morelense Ángel García Yáñez se sumó al reclamo, calificando la iniciativa de innecesaria y fruto de la improvisación. “La Constitución no es un pizarrón donde se borra y se escribe según los caprichos del poder. Lo que buscan es normalizar la militarización de la Guardia Nacional, sin un análisis serio, sin responsabilidad”, dijo.
Finalmente, la senadora Anabell Ávalos Zempoalteca fue más allá, llamando la reforma una simulación legislativa. Denunció que la supuesta ratificación de mandos de la Guardia Nacional por parte del Senado es solo un trámite vacío, carente de rigor, de evaluación, y sin la participación real de todas las fuerzas políticas. “¿Dónde queda la reflexión sobre las consecuencias de militarizar al país?”, cuestionó.
En conjunto, el posicionamiento del PRI deja en claro su postura: seguridad sí, pero con mando civil, controles democráticos y rendición de cuentas. Lo demás, dicen, es puro autoritarismo maquillado de legalidad.
