Agrega que Morena impulsa un periodo extraordinario sin dictámenes ni transparencia; oposición acusa un golpe legislativo contra libertades y derechos ciudadanos.
Por Félix Muñiz
El coordinador del Grupo Parlamentario del PAN en el Senado, Ricardo Anaya Cortés, lanzó una crítica severa y directa contra la convocatoria a un periodo extraordinario de sesiones, impulsado por Morena, que calificó como “un proceso ilegal, precipitado y desaseado”, advirtiendo que se trata de una antesala para legislar sobre las rodillas y atentar contra el orden democrático del país.
Anaya denunció que el oficialismo pretende modificar al menos 16 leyes fundamentales, sin presentar un solo dictamen ni permitir la deliberación parlamentaria adecuada. “No hay propuestas escritas, no hay transparencia, no hay respeto a las prácticas legislativas. Morena quiere legislar en lo oscurito”, declaró en conferencia de prensa, en la que estuvo acompañado por otros líderes panistas.
Entre los temas más preocupantes está la reforma en telecomunicaciones, impulsada por la presidenta, que incluye el artículo 109 conocido como “Ley Censura”, el cual permitiría al gobierno bloquear plataformas digitales y censurar contenidos, violando flagrantemente la libertad de expresión. Anaya fue tajante: “Es una barbaridad jurídica y un retroceso autoritario que México no puede permitir”.
Asimismo, criticó la falta de avance en la reforma sobre desapariciones forzadas, a pesar de los compromisos asumidos con colectivos de madres buscadoras. “No hay dictamen, no se conoce ningún texto final. Es una traición al dolor de miles de familias que siguen buscando a sus desaparecidos”, puntualizó.
Elías Lixa Abimerhi, coordinador panista en la Cámara de Diputados, denunció que la secretaria de Gobernación incumplió el compromiso de abrir un diálogo formal sobre las reformas más sensibles, como las relacionadas con telecomunicaciones y desapariciones. “No solo no se instaló ninguna mesa de trabajo, ni siquiera se nos presentó el contenido de las propuestas. Esto es legislar con opacidad e imposición”, acusó.
Lixa también alertó sobre las reformas en seguridad e inteligencia, las cuales, según sus palabras, consolidan el abuso del Estado Militar Mexicano y ponen en riesgo la protección de los datos personales y biométricos de los ciudadanos. “Es el espionaje institucionalizado, disfrazado de modernización”, advirtió.
Uno de los puntos más controversiales es la modificación a la Guardia Nacional, la cual, según la oposición, está diseñada para convertir a esta fuerza en una estructura plenamente militar, con facultades para solicitar datos personales a empresas y ejecutar operaciones encubiertas contra civiles. “Esto no es proximidad social, esto es proximidad militar en cada puerta del país”, sentenció Lixa.
Federico Döring Casar, diputado del PAN, agregó que el gobierno incluso busca militarizar el cuerpo diplomático, al proponer que sean militares quienes representen a México en consulados estadounidenses. “Ya no se trata solo de seguridad pública, quieren poner a militares en cada rincón del aparato estatal”, denunció.
El PAN acusó que este periodo extraordinario es un fraude legislativo, un intento deliberado de aplastar la democracia y concentrar el poder bajo una fachada institucional. Con una batería de reformas sin consenso, sin dictámenes y sin debate, la oposición advirtió que votará en contra y hará público el intento del oficialismo de aprovechar el verano para pasar leyes autoritarias mientras el país está distraído.
