“El gobierno de Morena ya demostró que no puede. ¡Renuncien!”
Por Félix Muñiz

Mientras el Gobierno de Morena presume avances en materia de seguridad y afirma que su estrategia “funciona”, la realidad demuestra lo contrario manifestó el líder nacional del PRI Alejandro Moreno Cárdenas, quien agrego que México está hundido en la violencia.
La reciente ejecución a plena luz del día de dos funcionarios de alto nivel del gobierno de la Ciudad de México, Ximena Guzmán y José Muñoz, desató una ola de indignación nacional.
El senador del PRI Alejandro Moreno fue contundente al calificar al gobierno de Morena como “cínico e inepto”.
La contradicción entre el discurso oficial y los hechos sangrientos que ocurren todos los días en las calles del país es cada vez más evidente. ¿Cómo puede hablarse de paz cuando servidores públicos son asesinados en plena vía pública? ¿Dónde están los resultados que tanto proclaman? Estas muertes no son incidentes aislados: son parte de una tragedia nacional que se repite en cada estado del país.
La violencia no distingue ni cargo ni jerarquía. Lo ocurrido con Guzmán y Muñoz es apenas un reflejo del caos que se vive a nivel nacional. Desde Zacatecas hasta Guerrero, pasando por Veracruz, Tamaulipas y Sonora, los cárteles dominan territorios enteros mientras el Gobierno de Morena continúa minimizando la crisis.
La administración federal insiste en hablar de “abrazos, no balazos”, mientras miles de familias mexicanas entierran a sus seres queridos.
La ciudadanía está harta de discursos vacíos, de conferencias matutinas que prometen lo que nunca llega. México no necesita más palabras: necesita resultados. Necesita justicia, seguridad y gobiernos que asuman su responsabilidad. En cambio, lo que se tiene hoy es un Estado rebasado, colapsado y dominado por el crimen organizado.
La denuncia de Alejandro Moreno va más allá de los asesinatos recientes. Apunta directamente a un fenómeno alarmante: la consolidación de un régimen narcopolítico. “El país está controlado por los narcopolíticos de Morena, que ya no respetan nada”, señaló. La acusación es grave, pero encuentra eco en las múltiples denuncias de colusión entre autoridades locales y el crimen organizado.
¿Cómo confiar en un gobierno que ha normalizado la sangre y el miedo? ¿Qué garantías tiene un ciudadano cuando ni siquiera los funcionarios están a salvo? Hoy, México se ha convertido en un cementerio de mexicanas y mexicanos asesinados, en un país donde la impunidad reina y la justicia brilla por su ausencia.
La muerte de Ximena Guzmán y José Muñoz no puede pasar desapercibida ni quedar impune. La exigencia ciudadana es clara: ¡basta de violencia! La gente quiere salir a la calle sin miedo, vivir en paz y confiar en que el Estado los protegerá. Pero para lograrlo, es necesario que los responsables de esta crisis den un paso al costado.
“El gobierno de Morena ya demostró que no puede. ¡Renuncien!”, exigió Moreno. Y no es solo su voz: es el clamor de millones de mexicanos que ya no toleran más cinismo ni ineptitud.
