Los narcopolíticos de MORENA no quieren que se investigue en México porque tienen un pacto de impunidad
Por Félix Muñiz

El rechazo sistemático del gobierno de MORENA a una cooperación abierta y efectiva con Estados Unidos en el combate al crimen organizado vuelve a encender las alertas sobre el verdadero costo de una política de seguridad basada en la negación y la impunidad.
Para el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, esta postura no solo es un error estratégico, sino una decisión que, en los hechos, termina protegiendo a las organizaciones criminales que hoy tienen de rodillas a amplias regiones del país.
En entrevista con Carlos Alazraki productor de Atypical, “Alito” Moreno fue contundente: siempre ha estado a favor de una coordinación abierta, amplia y estrecha con el Gobierno de Estados Unidos en materia de seguridad nacional y hemisférica, colaboración e intercambio de inteligencia.
A su juicio, solo mediante una cooperación real y sin complejos ideológicos es posible combatir y acabar con los cárteles del crimen organizado.
Las declaraciones del líder priista ponen sobre la mesa una realidad que el discurso oficial de MORENA se empeña en minimizar: México atraviesa una crisis de violencia sin precedentes.
Homicidios, desapariciones, extorsiones y control territorial del crimen organizado se han convertido en parte de la vida cotidiana, mientras el gobierno federal insiste en una estrategia de “no confrontación” que ha demostrado su fracaso.
Alejandro Moreno advirtió que cerrar la puerta a la cooperación internacional, especialmente con Estados Unidos, debilita de manera deliberada la capacidad del Estado mexicano para enfrentar a los cárteles.
“Así es como se combate al crimen, con determinación y carácter, no con discursos ideológicos”, afirmó. Para el dirigente del PRI, la negativa de MORENA a permitir investigaciones y colaboración profunda responde a un pacto de impunidad que protege a narcopolíticos y a estructuras criminales infiltradas en el poder.
Moreno Cárdenas recordó que Estados Unidos es la principal potencia económica y bélica del mundo, con inteligencia, tecnología y capacidad operativa probada en materia de seguridad. Ignorar esa realidad no es un acto de soberanía, sino de irresponsabilidad. “Todos sabemos que tienen los instrumentos necesarios para colaborar de manera efectiva en la lucha contra el crimen organizado”, subrayó.
Desde su experiencia como legislador, gobernador y dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno insistió en que México necesita una coordinación real, no simulada, con el gobierno estadounidense.
Los grupos criminales operan con redes internacionales, armamento de alto calibre y recursos ilimitados, mientras el gobierno de MORENA prefiere proteger su narrativa antes que proteger a los ciudadanos.
Agrego que Morena a destruido los poderes con una falsa narrativa al decir repetidamente que el INE cuesta mucho y que con quitarle el dinero a los partidos la inseguridad se va a resolver y así lo explica “Alito” Moreno .
El problema, sostuvo, no es la cooperación internacional, sino la falta de voluntad política para reconocer que la estrategia actual ha fracasado. Mientras desde el poder se relativiza la violencia, comunidades enteras viven bajo el control del crimen organizado y millones de mexicanos pagan el precio de un Estado rebasado.
La seguridad, advirtió el líder priista, no puede tratarse como propaganda ni como dogma ideológico. Combatir a los cárteles exige decisiones firmes, cooperación con Estados Unidos, capacitación de las fuerzas de seguridad y uso estratégico de inteligencia. Todo lo demás es simulación.
Las palabras de Alejandro Moreno reabren un debate urgente: ¿seguirá el gobierno de MORENA rechazando la cooperación internacional para proteger pactos de impunidad, o asumirá de una vez por todas la responsabilidad de enfrentar al crimen organizado con seriedad y resultados? Mientras esa respuesta no llegue, la violencia seguirá ganando terreno.
