El senador del PRI denuncia que eliminar la paridad de género en el Plan B vulnera la Constitución y debilita la democracia en México
Por Félix Muñiz

El senador del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, lanzó una crítica frontal contra el Plan B de la Reforma Electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al describirla como “machista” y como uno de los retrocesos más graves en la historia democrática reciente de México.
El llamado “Plan B” de MORENA pretende eliminar el principio constitucional de paridad de género.
En sus redes sociales el dirigente nacional del PRI Alejandro Moreno dijo que estamos frente a uno de los retrocesos más graves en la historia democrática reciente de México. La paridad no es una concesión ni una cuota improvisada.
Es el resultado de décadas de lucha de mujeres que exigieron lo más básico en cualquier democracia: Igualdad real en el acceso al poder. Gracias a este principio, México logró avances históricos en la representación política de las mujeres.
“Nos convertimos en referente internacional en igualdad sustantiva. Ese avance no fue casualidad. Fue producto de presión social, reformas constitucionales y una convicción clara de que la democracia solo es completa cuando participan todas y todos”.
Agregó que desmantelar la paridad significa perpetuar un sistema excluyente donde las decisiones públicas se concentran en una sola visión. Significa negar la pluralidad y la justicia que exige una sociedad democrática. Eliminarla vulnera derechos políticos fundamentales y manda un mensaje profundamente machista. Un mensaje donde la igualdad puede negociarse o sacrificarse por intereses coyunturales del gobierno de MORENA.
Sin paridad, se debilita la democracia. Se excluye sistemáticamente a más de la mitad de la población. Hablamos de garantizar que las mujeres participen en la toma de decisiones que afectan todos los ámbitos de la vida pública.
Este intento de reforma es un ataque directo a los avances constitucionales en materia de derechos humanos. La Constitución es clara en la progresividad de los derechos. La paridad es un piso mínimo. Quitarla es institucionalizar la desigualdad.
Hoy más que nunca debemos defender la paridad como un pilar democrático irrenunciable. Cualquier reforma que busque debilitarla es inaceptable y peligrosa para el presente y el futuro de México. Sin mujeres en el poder, la democracia queda incompleta. Sin paridad, hay retroceso. La igualdad no se negocia.
