Acusa que el Plan B no combate al narco, mantiene la sobrerrepresentación y terminará costando más dinero al país
Por Félix Muñiz

La discusión del Plan B de la Reforma Electoral volvió a encender el Senado, luego de que el coordinador los senadores del PAN, Ricardo Anaya Cortés, calificara la iniciativa como “hecha con las patas” y acusara a Morena de impulsar un “bodrio de reforma” que, lejos de fortalecer la democracia, profundiza sus vicios y crea nuevas distorsiones.
Entrevistado en el Senado de la República el legislador panista Ricardo Anaya Anaya fue contundente: el llamado Plan B no atiende los problemas centrales del sistema democrático mexicano.
En particular, señaló que Morena se niega a incluir una disposición para que los partidos que reciban dinero del narcotráfico pierdan el registro. “Para nosotros es un irreductible”, subrayó, al insistir en que el combate al dinero del crimen organizado en campañas debería ser prioridad absoluta.
Otro punto crítico dijo el legislador queretano Anaya Cortés es la sobrerrepresentación legislativa. Acusó que el partido en el poder ha utilizado este mecanismo para inflar su presencia en el Congreso más allá de la proporción real de votos obtenidos.
“Si el 54% de la gente vota por un partido, debe tener 54% de los espacios, no más del 70%”, enfatizó, calificando la práctica como “la peor trampa en contra de los ciudadanos”.
El falso ahorro del Plan B de la Reforma Electoral
Uno de los argumentos centrales de Morena para defender la reforma es el supuesto ahorro presupuestal. Sin embargo, Anaya sostuvo que la redacción demuestra torpeza técnica y desconocimiento de la realidad municipal.
Citó datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), específicamente el Censo Nacional de Gobiernos Municipales. La iniciativa plantea que los ayuntamientos tengan un mínimo de siete y un máximo de 15 regidores. Según el senador panista, solo 56 municipios superan actualmente los 15 regidores, por lo que ahí habría una reducción. Pero el problema es mayor: existen 1,089 municipios con menos de siete regidores, lo que obligaría a incrementarlos.
El resultado sería exactamente el contrario al prometido: en vez de ahorrar, se incrementaría el gasto público en más de mil municipios. “Van a ahorrar en 56, pero van a gastar más en 1,089. De ese tamaño es la ineptitud”, criticó.
Revocación de mandato: piso disparejo y ventaja para la presidenta
Anaya también arremetió contra lo que llamó una “farsa” en la figura de revocación de mandato. El dictamen permitiría que la presidenta pueda llamar al voto directamente, mientras que la oposición tendría prohibido usar tiempos oficiales o contratar publicidad.
Aunque evitó centrar el debate en nombres, la discusión ocurre bajo el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, lo que, según el PAN, abre la puerta a que desde el poder se influya en procesos electorales futuros.
“Si la presidenta puede pedir el voto, quien quiera revocar su mandato también debería poder hacerlo. Lo contrario es una trampa”, sentenció.
El PAN votará en contra del Plan B
Frente a versiones de posibles ausencias o divisiones internas, Anaya aseguró que el Grupo Parlamentario del PAN estará completo y votará en bloque contra la reforma electoral. “No ayuda a la democracia, no frena el dinero del narco, no corrige la sobrerrepresentación y va a costar más dinero”, resumió.
En medio de tensiones internas incluso dentro de Morena, el debate del Plan B de la Reforma Electoral se perfila como una batalla política clave rumbo a 2027 y 2030. Para el PAN, el mensaje es claro: no acompañarán una reforma que consideran regresiva, costosa y diseñada para inclinar la cancha a favor del oficialismo.
