El dirigente nacional del PAN anunció que en 2026 se presentará el Plan de Acción por México, nuevo proyecto de nación del PAN, con propuestas en seguridad, salud, economía, educación, medio ambiente y desarrollo social
Por Félix Muñiz

El Partido Acción Nacional (PAN) realizó su XXVI Asamblea Nacional Ordinaria y la XX Asamblea Nacional Extraordinaria en un encuentro que reunió a más de siete mil militantes y que dejó una frase diseñada para encabezar titulares:
“En 2030 vamos a sacar al cártel de Morena de Palacio Nacional”. Así lo aseguró el dirigente nacional del blanquiazul Jorge Romero Herrera, en un discurso cargado de promesas, advertencias y un claro intento de reposicionar al PAN como la alternativa nacional rumbo a 2027 y 2030.
El mensaje central del líder nacional panista Jorge Romero insistió en una ruta política donde el PAN, según él, recuperará equilibrios legislativos en 2027 y la Presidencia en 2030.
Sin embargo, más allá de la retórica de fuerza, el reto para Acción Nacional sigue siendo el mismo de los últimos años: reconectar con una ciudadanía que percibe a los partidos tradicionales como estructuras alejadas de sus necesidades y desgastadas por escándalos pasados.
Romero presentó la Asamblea como el “relanzamiento” del partido, prometiendo convertir al PAN en una organización más abierta, ciudadana y moderna. Aseguró que las nuevas reglas internas establecerán un piso parejo y que, ahora sí, la meritocracia definirá las candidaturas, no las cúpulas. El discurso suena familiar: prácticamente cada dirigencia panista de la última década ha prometido eliminar prácticas excluyentes… aunque sin resultados visibles.
Uno de los anuncios más aplaudidos fue la digitalización total del proceso de afiliación. Según Romero, cualquier persona podrá integrarse al PAN desde su celular, sin filtros ni requisitos adicionales. Pese al entusiasmo interno, críticos señalan que una afiliación masiva por “clic” no resuelve el problema de fondo: la desconfianza hacia los partidos. Convertir el PAN en una “app” no garantiza convertirlo en una alternativa real.
Otro eje relevante fue la apertura total de candidaturas a cualquier ciudadano con respaldo social. Romero insistió en que quien “más guste” será quien resulte electo. Sin embargo, la historia reciente del PAN está marcada por pugnas internas, vetos cruzados y candidaturas acordadas en mesas cerradas. La pregunta es si el partido realmente está dispuesto a renunciar a sus viejas inercias.
El dirigente nacional del blanquiazul también adelantó la creación del mayor “ejército de tierra y digital” en la historia del PAN, con 150 mil operadores recorriendo el país de manera permanente. Un planteamiento ambicioso que, en papel, podría fortalecer su presencia territorial; en la práctica, implica recursos, organización y disciplina que Acción Nacional no siempre ha logrado sostener.
De cara a 2026, Romero prometió un nuevo Plan de Acción por México, donde el PAN presentará su proyecto de nación. La promesa, otra vez, es amplia: seguridad, salud, economía, medio ambiente, campo y más. El desafío será trascender el diagnóstico y ofrecer soluciones creíbles.
La Asamblea cerró con llamados a la unidad interna. La senadora Michel González Márquez subrayó que el PAN enfrenta un momento decisivo. Unidad, sí; pero unidad real, no solo discursiva, será esencial para que el partido pueda aspirar a lo que Jorge Romero ha puesto sobre la mesa: derrotar a Morena en 2030… y sacar del poder al que él denomina, sin matices, el “cártel de Morena”.
