Shadow

En el más puro estilo autoritario Luisa María Alcalde Luján, al frente de Morena, convoca a vetar el presupuesto de estados gobernados por la oposición

A la dirigente nacional de Morena se dejó abrazar por la ira y el revanchismo

Por José Santos

 

 

Un audio filtrado este 2 de diciembre de 2025 sacude el tablero político nacional: en voz de la propia dirigente de Morena, Luisa María Alcalde Luján quien exhortó a los legisladores locales de su partido a votar en contra de los presupuestos estatales de aquellas entidades que no están gobernadas por Morena. La instrucción no es una “recomendación”: es una orden.

El mensaje —captado en una reunión privada que ahora se difunde como pólvora en redes sociales— carece de matices o de un mínimo atisbo de pluralidad. “Es una posición de Morena en todos los nueve estados en los que no gobernamos votar contra los presupuestos, ¿por qué? Porque ellos no apoyan el presupuesto de la Federación, eso es un mensaje claro”, dijo Alcalde.

Para reforzar su argumento recurrió a un razonamiento ramplón: quienes se atreven a votar en contra del presupuesto federal no merecen recibir recursos federales aprobados por las fuerzas guindas. “Lo que no puede pretender la oposición es votarle en contra del presupuesto a la Presidenta, posicionarse en contra de todos los partidos con beligerancia, y luego pensar que en sus entidades federativas donde ellos gobiernan, nosotros sí tenemos que aprobarles el presupuesto; es el colmo”, agregó. 

La estrategia alcanza cuando los congresos locales de diversos estados revisan sus presupuestos 2026. Los blancos de la arremetida son entidades gobernadas por fuerzas opositoras: Partido Acción Nacional (PAN) —en Aguascalientes, Chihuahua, Guanajuato y Querétaro—; Partido Revolucionario Institucional (PRI) —en Coahuila y Durango—; y Movimiento Ciudadano (MC) —en Jalisco y Nuevo León—. 

Tan preocupante como la propuesta misma es su naturaleza: deja claro que para Morena los presupuestos ya no dependen de las necesidades de la población o de un análisis de viabilidad, sino de una lógica de castigo político. Se desdibuja así el principio republicano de que los recursos públicos deben servir al pueblo, sin contarse afinidades partidistas.

Desde esa óptica, la orden de Alcalde no es más que un golpe autoritario disfrazado de táctica legislativa. Es un mensaje de “o estás conmigo o te aprieto”. Es la expresión de un partido que pretende usar el presupuesto como arma de subordinación, no como instrumento de desarrollo.

La reacción no se ha hecho esperar: legisladores de oposición han denunciado la maniobra como una afrenta a la gobernabilidad, a la autonomía estatal y al federalismo. En estados como Coahuila, diputados panistas han advertido que votar en contra pone a sus gobernados en riesgo de quedar desprotegidos en rubros esenciales como salud, seguridad e infraestructura. 

Lo grave, sin embargo, va más allá: este tipo de instrucciones socavan los pilares democráticos y transforman el presupuesto público en un botín político. Que un partido al mando invierta tiempo y recursos en dictar con qué lógica se deben aprobar los presupuestos estatales desnaturaliza el principio de representatividad.

En una democracia madura, los recursos deben distribuirse con criterios técnicos, de equidad, de necesidad, de bienestar social. No como castigo, no como revancha partidista. Pero para Morena —o al menos para su dirigencia nacional— parece que ese ideal ya no importa.

El audio filtrado confirma lo que muchos ya sospechaban: en este gobierno, los presupuestos dejarán de ser para la gente. Serán para ganar lealtades, silenciar disensos y consolidar un poder vertical.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *