Marko Cortés manifestó que las principales razones para no permitir la participación de un legislador de oposición es precisamente que no se visibilice la grave situación que estamos viviendo en México
Por Félix Muñiz

En una decisión que ha causado revuelo y críticas por su carácter autoritario, el presidente del Senado mexicano, Gerardo Fernández Noroña, negó la participación del senador del PAN Marko Cortés Mendoza como Observador en la próxima Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE), que se celebrará la siguiente semana en Estrasburgo, Francia.
Esta medida ha sido calificada por el propio legislador panista como un intento deliberado de silenciar a la oposición y ocultar la grave situación que atraviesa México.
El legislador panista por el Estado de Michoacán Marko Cortés, designado formalmente por su bancada y avalado por la Junta de Coordinación Política (JUCOPO), denunció a través de una carta dirigida al presidente de la APCE, Theodoros Rousopoulos, que la negativa a acreditar su participación se realizó sin ningún tipo de explicación oficial.
Para Cortés Mendoza, esta exclusión constituye una vulneración clara a principios democráticos fundamentales, como la libertad de expresión y el pluralismo parlamentario.
El senador michoacano denunció que la verdadera razón detrás de esta censura es impedir que en foros internacionales se visibilice la crisis política y judicial que vive México, especialmente tras la polémica reforma judicial aprobada en 2024. Dicha reforma permitió la elección por voto popular de 881 cargos del Poder Judicial, incluyendo ministros de la Suprema Corte de Justicia, magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y jueces de distrito.
Sin embargo, este proceso electoral ha estado marcado por graves irregularidades que han puesto en entredicho su legitimidad. Cortés Mendoza resaltó que el partido en el poder distribuyó listas oficiales de candidatos —conocidas como “acordeones”— y favoreció la elección de personas con antecedentes penales y presuntos vínculos con el crimen organizado. Además, la participación ciudadana fue alarmantemente baja, con apenas un 13% del padrón electoral ejerciendo su derecho al voto.
La Misión de Observación Electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA) también ha emitido duras críticas al proceso, señalando falta de imparcialidad, deficiencias en la organización del Instituto Nacional Electoral (INE) y restricciones severas en las campañas judiciales. Todo esto, según el senador panista, es información vital que debería ser difundida y analizada en escenarios internacionales para exigir transparencia y rendición de cuentas.
El presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, sin embargo, ha optado por bloquear esta voz crítica, lo que para muchos representa un retroceso grave para la democracia mexicana.
Nunca en la historia reciente del Senado se había presentado un caso similar de exclusión sin justificación formal, un acto que se percibe como un abuso de poder para controlar la narrativa política y restringir la vigilancia internacional sobre el gobierno mexicano.
Esta acción autoritaria pone en evidencia el creciente cerco que el gobierno y sus aliados parlamentarios intentan imponer sobre la oposición, limitando la pluralidad y el derecho a la crítica política. La prohibición de la participación de Marko Cortés como observador en la APCE no solo viola protocolos internacionales, sino que también arroja una sombra preocupante sobre el compromiso del Senado mexicano con los valores democráticos.
En tiempos donde la transparencia y la rendición de cuentas son más urgentes que nunca, silenciar a quienes denuncian irregularidades no es solo un error político, sino un grave atentado contra la democracia.
