El pueblo de Acapulco no pide limosnas: exige justicia, reconstrucción efectiva y un gobierno que vea la verdad de frente
Por Félix Muñiz

Las recientes declaraciones de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, en las que afirmó que “Acapulco está mejor que antes del Huracán Otis”, han causado una profunda indignación y desconcierto en Guerrero.
Para el senador del PRI, Manuel Añorve Baños, esta afirmación no solo es equivocada, sino que refleja un grave engaño a la mandataria por parte de sus colaboradores.
En un pronunciamiento contundente, el legislador priista por el estado de Guerrero Manuel Añorve denunció que la realidad en Acapulco es crítica y está muy lejos del panorama optimista presentado por la presidenta. “La están engañando, presidenta. Vea con sus propios ojos la falta de servicios, la falta de empleo y la desesperanza que se vive en Acapulco”, sentenció.
Empleo colapsado, hoteles cerrados y abandono
El senador enumeró los numerosos establecimientos turísticos que siguen sin operar desde el paso del huracán Otis: el extinto Gran Hotel Hyatt, Casa Inn, el Hotel Presidente, el Romano Palace y el Hotel El Cano, que cerró definitivamente. A esto se suma el cierre del centro comercial La Isla, ubicado cerca del aeropuerto, lo que agrava aún más la falta de fuentes de empleo.
“La presidenta afirma que Acapulco está mejor que antes, pero la realidad la contradice. Hay crisis de empleo porque la planta productiva no ha sido apoyada. Los prestadores de servicios pidieron créditos blandos, accesibles, no regalos, y el gobierno simplemente los ignoró”, recalcó el legislador.
Servicios públicos colapsados
Añorve Baños también denunció que muchas colonias populares siguen con servicios colapsados, sin agua potable, recolección de basura adecuada o atención a la infraestructura básica. En contraste, recordó cómo el entonces presidente Enrique Peña Nieto, tras el paso de Ingrid y Manuel, ordenó al gabinete federal vivir en Guerrero y reconstruyó más de 40 puentes y obras clave de infraestructura de forma inmediata.
“Hoy no hay un plan serio ni inmediato. Anuncian 6 mil millones de pesos a 6 años, como si la reconstrucción pudiera esperar. No se necesita burocracia ni promesas a largo plazo, se necesita acción urgente, como la que vimos en 2013”, afirmó.
FONATUR y los “Siervos de la Nación”: ausentes
El legislador priista fue aún más severo con FONATUR, a quien acusó de no cumplir con su responsabilidad en la reconstrucción turística de Acapulco. Además, denunció que, tras el más reciente fenómeno hidrometeorológico, Erick, que devastó la Costa Chica, los llamados Siervos de la Nación no están censando correctamente a los damnificados. Como resultado, muchas comunidades han optado por tomar carreteras en protesta, desesperados por la falta de apoyo.
Exigen apoyo real a la planta productiva
“No se puede reconstruir Acapulco sin reactivar su motor económico. Los empresarios, restauranteros, hoteleros de Caleta, Caletilla, Acapulco Dorado y Diamante siguen esperando créditos de Banobras o FONATUR. Pero se gastan miles de millones en el Tren Maya y aquí nos dejaron solos”, expresó Añorve con molestia.
Un llamado a abrir los ojos
El senador concluyó con un llamado enérgico: “Con todo respeto, presidenta: la están engañando. Vea usted misma la situación. Hable con la gente que perdió su empleo, con los empresarios que luchan por sobrevivir, con los ciudadanos que viven entre escombros.
Acapulco no está mejor que antes. Está resistiendo con lo poco que tiene y con mucha dignidad. Pero necesita ayuda real, no discursos triunfalistas”.
El pueblo de Acapulco no pide limosnas: exige justicia, reconstrucción efectiva y un gobierno que vea la verdad de frente.
