PRI exige la liberación inmediata de los detenidos y la renuncia Rosario Piedra titular de la CNDH
Por Félix Muñiz

Senador del PRI Alejandro Moreno Cárdenas acusó al Gobierno federal de Morena de represión y uso político de la fuerza tras marcha de la Generación Z, asegurando que hubo retenciones arbitrarias con fines de intimidación política.
En conferencia de prensa en el Senado de la Republica el dirigente nacional del PRI Alejandro Moreno acusó directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum y a su administración de haber ordenado una represión “salvaje”, alegando que el operativo tuvo como objetivo sembrar miedo entre la población joven e inhibir las protestas.
“Este pinche gobierno de mierda envió a golpear a los jóvenes y retenerlos como presos políticos para sembrar el miedo a manifestarse y expresarse”, afirmó el legislador priista
Acompañado por legisladores del PRI, Moreno sostuvo que existe una estrategia sistemática del Gobierno federal para perseguir a quienes expresen inconformidad social. Señaló que los jóvenes detenidos durante la manifestación habrían sido acusados falsamente de delitos graves como tentativa de homicidio y secuestro. “La orden vino del Estado”, insistió, “y no podemos permitir que esto quede impune”.
Durante su intervención, el dirigente priista presentó al gobierno de Morena como un régimen autoritario que emplea tácticas propias de dictaduras para desmovilizar a la ciudadanía.
Añadió que la represión registrada —documentada por videos y testimonios difundidos en redes sociales— debe denunciarse ante organismos internacionales de derechos humanos. “Vamos a exhibirlo fuera del país, porque las violaciones ya alcanzaron niveles grotescos”, afirmó.
Moreno Cárdenas también dirigió duras críticas contra la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, acusándola de omisión total frente a la represión denunciada. Señaló que la falta de pronunciamientos públicos de la CNDH constituye, en los hechos, una complicidad con la persecución política.
A lo largo de su intervención, el senador amplió sus acusaciones a temas de seguridad pública, desapariciones, homicidios y colapso económico en distintas regiones del país. Mencionó particularmente el caso de Sinaloa, donde aseguró que “en seis meses hubo más de dos mil homicidios”, y criticó lo que considera un abandono total del Gobierno federal en materia de seguridad y justicia.
En ese contexto, Moreno denunció la existencia de “grupos de choque” que estuvieron presentes en la marcha y que forman parte de una estrategia oficial para deslegitimar las protestas juveniles. “Ese bloque negro es parte de Morena; mandaron grupos infiltrados para provocar violencia y justificar la represión”, dijo.
El senador también respondió sobre la reacción internacional a los hechos, afirmando que la represión a la marcha había sido mencionada en medios de distintos países. Criticó además la política migratoria y la colaboración bilateral con Estados Unidos, asegurando que la administración actual carece de una estrategia real para atender la seguridad en las fronteras y en los estados del sur.
En el tramo final de su mensaje, Moreno llamó abiertamente a la confrontación política contra el Gobierno federal, insistiendo en que la ciudadanía “no debe tener miedo” y que la oposición continuará denunciando lo ocurrido. “Si el gobierno calla, que hable la calle”, remató.
Las acusaciones serán, de acuerdo con el legislador, integradas en nuevas iniciativas de ley y en denuncias formales tanto nacionales como internacionales. Entretanto, organizaciones civiles y colectivos juveniles continúan exigiendo claridad sobre los detenidos, la actuación policial y las responsabilidades institucionales durante la marcha.
