La bancada panista denuncia que ha sido la mayoría oficialista la que bloquea el debate sobre la crisis de inseguridad en México
Por Félix Muñiz

En medio de la creciente violencia que sacude al país, el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, ha lanzado una acusación que desde el Partido Acción Nacional (PAN) califican como falsa, tendenciosa y malintencionada.
Según el senador de Morena Gerardo Fernández, la bancada panista ha evadido el debate sobre seguridad pública en la Comisión Permanente del Congreso. Sin embargo, la realidad y los registros parlamentarios demuestran lo contrario.
El PAN sí ha exigido debatir la seguridad pública, y lo ha hecho con firmeza. En las últimas dos sesiones de la Mesa Directiva de la Comisión Permanente, la senadora Mayuli Latifa Martínez y la diputada Diana Gutiérrez solicitaron formalmente incluir en la agenda política el análisis de la grave situación de violencia, específicamente el caso del exsecretario de Seguridad de Tabasco, Hernán Bermúdez Requena, acusado de presuntos vínculos con el crimen organizado.
Paradójicamente, fue el propio Fernández Noroña, en su papel de presidente de la Mesa Directiva, quien bloqueó la discusión, escudándose en que el tema “no estaba contemplado en la agenda previamente acordada”. Aunque el pleno tiene facultades para modificar el orden del día, también se negó esa posibilidad, ignorando la urgencia de un asunto que claramente afecta a la estabilidad del país.
¿Quién evade realmente el debate? No es el PAN. Ha sido la mayoría oficialista, respaldada por Morena y sus aliados, la que ha convertido la Comisión Permanente en una muralla de opacidad ante temas que deberían ser prioridad nacional.
Desde el Grupo Parlamentario del PAN, la postura es contundente: no se aceptan señalamientos de omisión por parte de quien ha usado su poder para silenciar el debate legislativo. La seguridad pública no puede ni debe ser rehén de cálculos políticos ni de pactos de impunidad. México está al borde de una crisis de gobernabilidad por el avance del crimen organizado, y el Congreso no puede cerrar los ojos.
Lejos de evadir la discusión, el PAN ha insistido en llevarla al centro del debate nacional. “Le tomamos la palabra a Fernández Noroña: estamos listos para debatir este miércoles. Que sea el pleno quien decida si atiende la responsabilidad o continúa encubriendo el fracaso de este gobierno en materia de seguridad”, afirmaron voceros de la bancada panista.
Fernández Noroña no solo miente, sino que distorsiona deliberadamente los hechos para proteger una narrativa oficial que se cae a pedazos. La inseguridad se ha disparado, los casos de colusión entre autoridades y crimen se multiplican, y mientras tanto, el oficialismo prefiere atacar a la oposición antes que rendir cuentas.
México no necesita más propaganda, necesita acciones y respuestas reales. Y si el Congreso no está dispuesto a debatir el problema más urgente del país, entonces está fallando a su deber constitucional. El PAN está listo para la discusión. Que Fernández Noroña deje de mentir y permita que se abra, por fin, el debate que México exige.
