Acusa al gobierno de Claudia Sheinbaum de no cerrar acuerdos y solo prolongar la incertidumbre económica que afecta inversión y empleo.
Por Félix Muñiz

En una dura crítica al gobierno federal, el senador del PRI, Manuel Añorve Baños, denunció que la prórroga de 90 días obtenida ante la imposición de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos no es motivo de festejo, sino un simple acto de “patear el bote”.
A juicio del coordinador de los senadores del PRI Manuel Añorve, la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum en materia económica y de política exterior se ha limitado a administrar la crisis sin ofrecer soluciones de fondo.
“El gobierno no cerró ninguna negociación, solo pateó el bote. Esta prórroga solo amplía la agonía”, sentenció Añorve desde el Senado, al cuestionar la falta de avances concretos por parte del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y del canciller Juan Ramón de la Fuente.
El senador priista por el Estado de Guerrero Añorve Baños subrayó que mientras el oficialismo celebra una “victoria diplomática” por aplazar temporalmente los aranceles, la incertidumbre jurídica y económica sigue deteriorando el ambiente para la inversión.
Como ejemplo, citó el cierre de la planta de Nissan en Morelos –con una pérdida directa de 4 mil empleos– y la retirada de capitales por parte de empresas como Iberdrola.
“No hay certidumbre para la inversión ni nacional ni extranjera, y eso tiene consecuencias graves”, advirtió.
El político guerrerense Manuel Añorve también lanzó una crítica frontal a la exclusión del Senado en los procesos de diálogo con Estados Unidos. Mientras senadores norteamericanos se reunieron con Sheinbaum, el Congreso mexicano fue marginado. “Desde el sexenio pasado se cerraron los puentes parlamentarios con el Congreso de EE.UU., y hoy eso nos pasa factura”, reclamó el coordinador del PRI.
Además, exigió la comparecencia inmediata de Ebrard y De la Fuente para detallar el estado real de las negociaciones y desmentir el supuesto triunfo de los 90 días. “No pedimos tocarlos con el pétalo de una rosa. Queremos que den la cara y nos digan por qué no han cerrado la negociación”, sostuvo.
El senador también denunció el “manto protector” que, asegura, Morena mantiene sobre los funcionarios federales, impidiendo su fiscalización por parte del Legislativo. “La presidenta está sola, cargando con los errores de su equipo”, afirmó.
Frente a la pregunta de si los 90 días servirán para resolver el conflicto, Añorve fue tajante: “Nada más ampliaron la agonía. Ojalá ya se pongan a trabajar de adeveras y cierren la negociación para generar certidumbre”.
Por su parte, la senadora Claudia Anaya, también del PRI, coincidió en que la prórroga evita daños inmediatos, pero advirtió que el foco debe estar en redefinir el futuro del T-MEC. “Es urgente saber si se mantendrá, se renovará o se hará uno nuevo. México no puede depender de acuerdos temporales mientras crecen los riesgos por falta de certeza jurídica”, concluyó.
Con el reloj en contra, la administración de Sheinbaum tiene ahora 90 días para demostrar que puede ir más allá de discursos triunfalistas y concretar resultados que den estabilidad a México en su relación con su principal socio comercial.
