Shadow

Hay que fomentar relaciones amorosas y de amistad, libres de violencia. UNAM

Especialista de la Universidad Nacional Autónoma de México llama a celebrar el 14 de febrero con vínculos equitativos, diversos y saludables

Por Félix Muñiz

 

 

En el marco del 14 de febrero, Día del Amor y la Amistad, la académica de la Universidad Nacional Autónoma de México, Carolina Armenta Hurtarte, subraya que más allá de la comercialización y trivialización de la fecha, es fundamental reflexionar sobre la importancia de fomentar relaciones amorosas y de amistad libres de violencia, basadas en el respeto, la equidad y el bienestar emocional.

La profesora de la Facultad de Psicología Carolina Armenta enfatiza que el amor no debe reducirse exclusivamente a la idea de tener pareja. “El hecho de carecer de pareja no significa estar mal o que hemos fallado; quizá no la tengo porque no lo requiero, pero cuento con amistades y familia”.

En este sentido, destaca que los lazos afectivos en general (amistades, vínculos familiares y relaciones comunitarias) son esenciales para la salud mental y el desarrollo integral de las personas.

Promover relaciones libres de violencia implica buscar vínculos equitativos, que fomenten la igualdad entre pares y el respeto a la individualidad. De acuerdo con la especialista, cuando las relaciones están basadas en la comunicación abierta, la escucha activa y herramientas de negociación, se fortalece el bienestar emocional y se reducen problemas frecuentes como la ansiedad y el estrés.

Los vínculos afectivos, explica Armenta Hurtarte, tienen raíces profundas en el apego que se construye desde la infancia. La manera en que niñas y niños enfrentan situaciones como su primer día de escuela está relacionada con el tipo de crianza recibida. Una relación equilibrada con las figuras de cuidado permite desarrollar confianza y seguridad, elementos clave para explorar nuevos entornos y establecer relaciones sanas en el futuro.

Durante la adolescencia, añade, los cambios hormonales y la construcción de la identidad influyen de manera determinante en la forma en que se viven las primeras experiencias amorosas. Los primeros enamoramientos suelen ser intensos y cargados de elementos del llamado amor romántico. Sin embargo, advierte que este modelo tradicional puede invisibilizar la diversidad sexual e identitaria, lo que dificulta reconocer otras formas legítimas de amar y vincularse.

Por ello, fomentar relaciones amorosas y de amistad libres de violencia también implica visibilizar la diversidad y descentralizar el ideal rígido del amor romántico. “Descentralizar el amor romántico ayuda a eliminar las violencias entre parejas, promueve la equidad de género y favorece que cada individuo tenga espacio para su desarrollo personal”, sostiene la psicóloga social.

En quienes logran estabilidad en sus relaciones, las claves son claras: respeto mutuo, reconocimiento emocional de la otra persona y disposición al diálogo, incluso en el desacuerdo. No se trata de evitar conflictos, sino de gestionarlos desde la empatía y la igualdad.

Aprovechar el 14 de febrero para reflexionar sobre los distintos tipos de parejas y vínculos existentes en la actualidad es una oportunidad para avanzar hacia una cultura del buen trato. El llamado es claro: fomentar relaciones amorosas y de amistad libres de violencia no solo fortalece los lazos personales, sino que contribuye a una sociedad más justa, inclusiva y emocionalmente saludable.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *