La destitución de Max Arriaga de la Secretaría de Educación Pública desató una nueva tormenta política que exhibe, una vez más, la crisis interna del gobierno de MORENA
Por Félix Muñiz

Luego de que la SEP destituyó a Max Arriaga Navarro, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, lanzó una crítica demoledora al asegurar que “hoy lo echan como perro, como la rata corrupta que es”, y dejó claro que la salida no responde a una decisión de fondo, sino a una lucha intestina por el poder.
De acuerdo con los señalamientos, a Marx Arriaga lo sacaron de la SEP prácticamente a la fuerza, incluso con presencia policiaca, tras atrincherarse en su oficina mientras el escándalo por su gestión crecía.
La escena —un funcionario escondido detrás de un escritorio mientras el desastre educativo le estallaba en la cara— se convirtió en símbolo del desorden que, según la oposición, impera en el actual gobierno.
Para el senador del PRI Alejandro Moreno, la d de Max Arriaga Navarro confirma el fracaso de la llamada “transformación” educativa impulsada por MORENA. Recordó que Arriaga fue uno de los principales responsables del rediseño y contenido de los nuevos libros de texto gratuitos, materiales que generaron polémica nacional por la carga ideológica y los errores detectados. “Ese es el personaje al que pusieron a manosear los libros de texto, que quiso imponer su visión y trató a millones de niñas y niños como experimento”, acusó.
El líder priista subrayó que el problema no es solo la salida de un funcionario, sino el daño estructural que —a su juicio— dejó en el sistema educativo. La crisis en la SEP, añadió, es apenas una muestra del desorden interno en MORENA, donde las filtraciones, las traiciones y los ajustes de cuentas se han vuelto cotidianos.
En su posicionamiento, Alejandro Moreno sostuvo que la destitución de Max Arriaga Navarro no representa un acto de rectificación genuina, sino una jugada pragmática: “Lo echan porque ya no les sirve, porque es desechable”. Desde su perspectiva, el gobierno morenista atraviesa una etapa de fracturas profundas que evidencian la falta de rumbo y liderazgo.
El dirigente nacional del PRI insistió en que la salida de Arriaga confirma la “incompetencia y el proyecto podrido” que, afirma, caracteriza a MORENA. En ese contexto, reiteró que México necesita recuperar orden, estabilidad y conducción firme en áreas estratégicas como la educación pública.
La destitución de Max Arriaga Navarro de la SEP se da en medio de cuestionamientos sobre la calidad educativa, la transparencia en la elaboración de materiales y la conducción institucional. Para la oposición, el episodio no es un hecho aislado, sino parte de una cadena de errores que han debilitado la confianza en la política educativa federal.
“Alito” Moreno concluyó que el país “merece carácter y rumbo”, y aseguró que el PRI está listo para dar la batalla política y reconstruir lo que, desde su óptica, ha sido deteriorado. La polémica salida de Arriaga no solo cierra un capítulo en la SEP, sino que abre un nuevo frente de confrontación rumbo a los próximos debates nacionales sobre el futuro de la educación en México.
