La Presidenta Claudia Sheinbaum quiere desmarcarse del desabasto, cuando su gobierno tiene adeudos millonarios con las farmacéuticas
Por Félix Muñiz

Es increíble que Morena no se haga cargo del desastre en materia de salud que dejó el ex presidente AMLO, sentenció con severidad el coordinador de los senadores del PRI Manuel Añorve Baños, al lanzar una crítica frontal contra el actual gobierno federal por su evidente incapacidad para reconocer y corregir el caos que heredaron en el sistema de salud pública de México.
El legislador priista por el Estado de Guerrero Manuel Añorve no escatimó palabras para exhibir lo que calificó como un acto de desfachatez e irresponsabilidad del gobierno morenista, que hoy pretende culpar a las empresas farmacéuticas del desabasto de medicamentos, cuando ha sido precisamente su falta de planeación, pagos y logística lo que ha provocado esta grave crisis que sigue cobrando vidas.
“Es una burla que incluso la presidenta de la República Claudia Sheinbaum quiere desmarcarse del desabasto, cuando su gobierno tiene adeudos millonarios con las farmacéuticas y aun así las amenazan con inhabilitarlas por no cumplir con los contratos. ¿Cómo cumplir si ni siquiera les pagan?”, cuestionó Añorve.
Y tiene razón. De acuerdo con asociaciones de laboratorios farmacéuticos, el gobierno federal adeuda más de 5 mil millones de pesos por contratos firmados con el extinto Insabi. Las empresas aseguran haber entregado el 85% de lo acordado, y el resto simplemente no pudo ser distribuido por la evidente falta de capacidad del sistema de salud federal. Hoy, al intentar cobrar, son ignorados por el nuevo organismo, IMSS Bienestar, que además les lanza ultimátums en lugar de soluciones.
Lo peor, advirtió el senador, es que el subsecretario Eduardo Clark impuso un plazo fatal: 30 de septiembre, o serán vetadas para futuros contratos. ¿Es así como se quiere garantizar el derecho a la salud? ¿Con amenazas a quienes proveen los medicamentos?
Añorve fue tajante: el verdadero desastre comenzó con la administración de Andrés Manuel López Obrador, quien destruyó el sistema de salud pública con decisiones absurdas y populistas. Eliminó el Seguro Popular, dejó en ruinas al Insabi, y creó proyectos fallidos como la megafarmacia de Huehuetoca o las caravanas de la salud, que no han sido más que costosas simulaciones que no resuelven nada.
A eso se suma el fraude que resultaron las supuestas compras consolidadas de medicamentos, que se anunciaron con bombo y platillo pero que nunca garantizaron el abasto necesario. El resultado: hospitales sin medicinas, pacientes desatendidos y miles de vidas perdidas por negligencia e ineptitud.
“Morena no puede seguir evadiendo su responsabilidad ni seguir gobernando a base de pretextos”, recalcó Añorve. “Es urgente que se diseñen políticas públicas reales, efectivas, y que se garantice ya la distribución de medicamentos. Están en juego millones de vidas”.
La crítica del senador es más que válida. A casi un año de un nuevo sexenio, el gobierno morenista sigue sin asumir las consecuencias de su desastre sanitario. Ya no hay lugar para discursos huecos ni para más propaganda. La salud de México exige respuestas, no excusas.
