Quien se niegue a aceptarlo no conoce lo que sucede en el territorio o quiere ocultar una realidad lastimosa
Por Félix Muñiz

La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, afirmó que México enfrenta una crisis de inseguridad en todo el país, una situación que dijo, ya no puede negarse ni minimizarse, pues la violencia ha dejado “historias lastimosas, llenas de sangre y de dolor” en todas las regiones del territorio nacional.
En conferencia de prensa con los representantes de los medios de comunicación en San Lázaro la diputada del PAN Kenia López, sostuvo que la realidad es evidente en municipios y estados, independientemente de su ubicación geográfica o filiación partidista.
“Es claro que estamos viviendo, lamentablemente, una crisis de inseguridad en nuestro país. Quien se niegue a aceptarlo no conoce la realidad en el territorio o quiere ocultar una realidad lastimosa”, expresó.
La diputada subrayó que la violencia no distingue entre norte, centro, sur o sureste. En cada región indicó, hay familias afectadas, jóvenes asesinados, trabajadores y mineros que han perdido la vida en un contexto marcado por la expansión del crimen organizado. “Estamos claramente sufriendo una crisis de inseguridad que se necesita detener porque la sangre está derramada y debe detenerse”, insistió.
En su posicionamiento, López Rabadán enfatizó que la seguridad pública y la paz en México deben ser una prioridad para los tres órdenes de gobierno y para los tres poderes del Estado. Señaló que más allá de partidos o ideologías, el objetivo central debe ser salvar vidas y frenar al crimen organizado, el cual —afirmó— ha logrado infiltrarse en distintos niveles de gobierno.
“Hoy estamos hablando de la necesidad de detener al crimen organizado, infiltrado en los gobiernos, no importa de qué partido político sean. Se debe detener”, declaró, al advertir que de no actuar con firmeza esta generación de políticos podría cargar con una deuda histórica frente a los ciudadanos.
La legisladora sostuvo que desde la Cámara de Diputados existe la obligación de responder con reformas legales que atiendan la gravedad del problema. Sin embargo, sus declaraciones también reflejan un reclamo hacia la falta de resultados efectivos en materia de seguridad, en un país donde los índices de violencia continúan siendo motivo de preocupación social.
En otro tema, López Rabadán fue cuestionada sobre la posible reforma electoral que se discute en el Congreso. Señaló que el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) tienen una responsabilidad histórica en la definición de cambios que podrían impactar a varias generaciones. “La posibilidad de que haya pluralidad en este país se construyó cuando eran oposición”, recordó.
Sobre la postura del PAN ante una eventual reforma que mantenga la fórmula 300-200 en la Cámara de Diputados y que incluya la cancelación de candidaturas por financiamiento ilícito, la legisladora indicó que votará conforme lo determine su partido. “Votaré como lo defina el presidente nacional del PAN y mi grupo parlamentario”, puntualizó.
Reiteró que cualquier modificación legal o constitucional en materia electoral debe incluir la participación de todas las fuerzas políticas. “Ojalá haya el tiempo suficiente para que todos los partidos sean escuchados”, concluyó.
Las declaraciones de la líder de los diputados Kenia López colocan nuevamente en el centro del debate nacional la crisis de inseguridad en México, un problema que, según sus palabras, exige coordinación, responsabilidad y acciones inmediatas para detener la violencia que sigue marcando al país.
