“Para mí, como abogada egresada de la UNAM, el Amparo es una institución, no puede ser debilitado ni reformado a espaldas de la ciudadanía”
Por Félix Muñiz

En un posicionamiento a título personal, pero de fuerte resonancia la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, advirtió que votará en contra de la reforma a la Ley de Amparo si el dictamen enviado por el Senado no sufre modificaciones sustanciales.
A pesar de su postura crítica, la legisladora aseguró que el proceso legislativo contará con un debate plural, amplio y transparente, como parte de su compromiso institucional.
Entrevistada en el marco del Foro América Libre, que organiza el Partido Acción Nacional, la legisladora panista Kenia López, destacó que el derecho de amparo es una figura jurídica de profunda tradición y relevancia en México. “Para mí, como abogada egresada de la UNAM, el Amparo es una institución, no puede ser debilitado ni reformado a espaldas de la ciudadanía”, señaló.
La diputada expresó su preocupación por el artículo transitorio de la minuta, el cual —según explicó— podría contravenir lo dispuesto en el Artículo 14 constitucional, que prohíbe expresamente la aplicación retroactiva de la ley. “Si es decisión del Pleno y de las comisiones, ese artículo deberá modificarse”, afirmó.
Reforma a la Ley de Amparo: en la mira del debate legislativo
El tema ha generado un creciente debate público y parlamentario, luego de que la reforma fuera aprobada en el Senado bajo señalamientos de haber sido procesada en “fast track”, es decir, sin un análisis profundo ni una deliberación adecuada.
Ante la inquietud de que el mismo procedimiento pueda repetirse en la Cámara de Diputados, López Rabadán fue clara: “Lo que yo garantizo como presidenta es que no habrá opacidad. Habrá un debate plural, amplio, transparente y público. Todas las voces serán escuchadas, incluyendo las reservas que ya han anunciado varios grupos parlamentarios”.
De hecho, anticipó que podrían presentarse cientos de reservas por parte de las diferentes fracciones parlamentarias, lo que, desde su perspectiva, enriquecería el proceso legislativo. “Será bueno para la ciudadanía saber cómo piensa cada grupo parlamentario”, subrayó.
Una votación personal, pero con implicaciones institucionales
Si bien su voto en contra sería a título personal, López Rabadán remarcó que esta postura se basa en convicciones jurídicas y no en intereses políticos. “Lo digo como integrante de la Cámara de Diputados. Si el dictamen permanece como está, yo votaré en contra”, reiteró.
Al ser cuestionada sobre el calendario legislativo, explicó que la minuta apenas fue recibida y que el dictamen será turnado a las comisiones correspondientes, principalmente a la Comisión de Justicia. Se espera que el tema llegue al Pleno durante la próxima semana.
Reforma con alto impacto ciudadano
Finalmente, la diputada recordó que esta reforma no solo afecta a los llamados “justiciables”, es decir, a quienes están involucrados en procesos judiciales, sino que tiene implicaciones directas para todos los ciudadanos que en algún momento podrían necesitar acceder al sistema de justicia. “Es un tema de la mayor trascendencia histórica de las últimas décadas”, concluyó.
