Hace un llamado al Gobierno federal a actuar con altura de miras y visión de Estado en Reforma Político-Electoral
Por Félix Muñiz

La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, se pronunció de manera firme a favor de una Reforma Electoral que represente verdaderamente a todos los mexicanos, y no únicamente al 54% del bloque oficialista integrado por Morena, el PT y el Partido Verde Ecologista de México.
En un momento clave para la vida democrática del país, la legisladora del PAN Kenia López advirtió que una modificación a las reglas electorales construida solo desde la visión de la mayoría en el poder sería un grave error político y democrático.
López Rabadán subrayó que una reforma electoral no puede ni debe responder a intereses partidistas, mucho menos a la lógica de imponer la voluntad del gobierno en turno.
Recordó que si bien la coalición gubernamental obtuvo el respaldo del 54% de los votantes, existe un 46% de mexicanos que no votaron por ellos y que también merecen ser escuchados y representados en cualquier cambio al sistema político-electoral.
“Pensar en una reforma que solo incluya el punto de vista de la mayoría dejaría fuera a casi la mitad del país”, advirtió la líder de los diputados.
Para la legisladora, excluir a millones de ciudadanos del debate y de la toma de decisiones debilita la legitimidad de cualquier reforma y pone en riesgo el equilibrio democrático que tanto ha costado construir en México.
El llamado de Kenia López Rabadán fue directo al gobierno federal y a su mayoría legislativa: actuar con altura de miras y visión de Estado en el proceso de reforma político-electoral que está por iniciar. Insistió en que el momento exige responsabilidad histórica, diálogo plural y respeto a la diversidad política del país, no imposiciones ni mayoriteos que erosionen la confianza ciudadana.
Desde una perspectiva democrática, la diputada señaló que todas las democracias son perfectibles, y precisamente por ello una Reforma Electoral debe tener como objetivo avanzar, fortalecer las instituciones y ampliar derechos, no retroceder ni concentrar el poder. Alertó que modificar las reglas del juego con una visión parcial puede abrir la puerta a abusos, debilitar a los órganos autónomos y minar la competencia electoral.
En ese sentido, López Rabadán enfatizó que México se encuentra ante una oportunidad histórica para dejar una democracia más sólida, equitativa y representativa a las generaciones futuras. Sin embargo, advirtió que desaprovechar este momento, o utilizarlo para imponer una reforma hecha a la medida del oficialismo, sería una tragedia para el país.
La presidenta de la Cámara Baja dejó claro que una Reforma Electoral legítima debe construirse con consensos amplios, escuchando a todas las fuerzas políticas y a la sociedad civil. Solo así, dijo, se podrá garantizar que los cambios respondan al interés nacional y no a la conveniencia del poder.
El debate está abierto y el reto es enorme. Para Kenia López Rabadán, el mensaje es claro: una democracia que excluye no se fortalece, se debilita. La Reforma Electoral que México necesita debe unir al país, no dividirlo, y representar a la totalidad de los mexicanos, no solo a quienes hoy gobiernan.
