Criticó además que los supuestos anuncios de “buenas intenciones” en conferencias matutinas contrastan con la dura realidad de la industria nacional
Por Félix Muñiz

El coordinador de los senadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Manuel Añorve Baños, anunció que su bancada votará en abstención ante la inminente aprobación de la reforma arancelaria impulsada por el gobierno de Morena, debido a la falta de claridad y a la ausencia de una estrategia de negociación concreta con el principal socio comercial de México: los Estados Unidos.
En entrevista concedida a distintos medios de comunicación durante la sesión ordinaria del Senado de la República, el legislador priista Manuel Añorve criticó con dureza que la propuesta —que prevé modificar más de mil fracciones arancelarias— esté siendo empujada al pleno sin un análisis profundo y sin escuchar a los sectores afectados.
“Vamos a votar en abstención porque hay cosas ahí que no tienen una definición puntual”, dijo, señalando una grave omisión de procedimiento respecto a la definición del impacto real de esos aranceles.
El senador del PRI por el Estado de Guerrero reprochó la forma en que el gobierno mexicano ha abordado la renegociación comercial con Estados Unidos, argumentando que muchas decisiones se conocen primero por medios de comunicación o redes sociales.
Puso como ejemplo amenazas de aranceles por parte del gobierno de aquel país al acero, al aluminio e incluso al cumplimiento del tratado del agua, lo que a su juicio demuestra que “no tienen una definición clara de una negociación de fondo”.
El político guerrerense Añorve Baños denunció que la estrategia actual del Ejecutivo federal ha sido un fracaso: “siempre tenemos una sorpresa, una amenaza o un nuevo arancel”, reprochó. Criticó además que los supuestos anuncios de “buenas intenciones” en conferencias matutinas contrastan con la dura realidad de la industria nacional y de la agricultura, como la ganadería, seriamente afectadas por medidas unilaterales externas.
La abstención del PRI —explicó el senador— no representa un respaldo ciego ni un rechazo automático; es, dijo, una postura de responsabilidad frente a decisiones que podrían afectar a productores, consumidores e inversiones. Advirtió que imponer aranceles sin un diagnóstico serio, sin consultar a los sectores productivos y sin una negociación transparente con Estados Unidos es condenar a muchos mexicanos a la incertidumbre económica.
El anuncio del PRI se suma a una oleada de críticas tras la aprobación en la Cámara de Diputados de la reforma arancelaria, en la que más de mil 460 fracciones serán ajustadas. Esa votación reunió 281 votos a favor —principalmente de Morena y el Partido Verde—, 24 en contra, y 149 abstenciones, entre ellas las del PRI, el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido del Trabajo (PT).
Para Añorve Baños, la decisión de abstenerse no es un simple gesto político: es un llamado de alerta ante una reforma que podría encarecer insumos esenciales, afectar sectores productivos clave como el acero, la ganadería, la agricultura o la industria automotriz, y golpear la economía de millones de familias. Subrayó que lo responsable sería devolver la propuesta a comisiones, abrir espacios de debate con industriales, consumidores y expertos, y generar una reforma con análisis técnico profundo.
En su crítica no sólo deploró la ausencia de un camino claro en la negociación internacional, sino también la falta de una visión estratégica del gobierno para proteger la economía nacional frente a amenazas externas. Con su anuncio de abstención, el PRI reclama transparencia, equidad, y un respeto real a los intereses de productores y consumidores —no una imposición exprés disfrazada de política económica.
Este rechazo parlamentario pone en evidencia la profunda división que existe en el Congreso sobre el rumbo económico de México, y cuestiona con dureza los métodos de conducción de la política comercial del gobierno actual. Quizás, advierten críticos como Añorve, lo que está en juego no sólo son números, sino el futuro de la competitividad, la producción nacional y el bienestar de millones de mexicanos.
