La estación se encuentra actualmente en un proceso de transformación hacia un centro de investigación independiente: Soledad Funes
Por Félix Muñiz
Con medio siglo de historia, la Estación Regional del Noroeste (ERNO) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se ha consolidado como un referente clave en el ámbito científico y tecnológico, enfocándose en áreas estratégicas como la energía solar, los yacimientos de litio y las tierras raras.
Fundada en 1974, esta estación inició su labor como una unidad dedicada al estudio cartográfico del noroeste de México, pero a lo largo de los años evolucionó hasta convertirse en un centro multidisciplinario con un importante potencial para afrontar retos globales.
Durante la ceremonia conmemorativa de su 50 aniversario, la coordinadora de la Investigación Científica de la UNAM, María Soledad Funes Argüello, destacó los avances significativos que la ERNO ha logrado a lo largo de los años.
La académica subrayó que la estación se encuentra actualmente en un proceso de transformación hacia un centro de investigación independiente, lo que potenciará aún más su capacidad para contribuir al desarrollo de soluciones innovadoras en los mencionados campos.
“Hoy, la ERNO juega un papel esencial en la investigación integral sobre energías renovables, especialmente la energía solar, y también en el estudio de recursos minerales estratégicos como el litio y las tierras raras, materiales cruciales para las tecnologías del futuro”, expresó Funes Argüello. Este enfoque multidisciplinario ha sido posible gracias a la colaboración estrecha con otros institutos de la UNAM, como el Instituto de Ecología (IE) y el Instituto de Energías Renovables (IER), que han ampliado las áreas de estudio de la estación y fomentado sinergias clave para el avance científico.
Uno de los logros más destacados en este aniversario es el respaldo del gobierno de Sonora, cuyo gobernador, Alfonso Durazo, manifestó su interés en el proyecto de transformación de la ERNO. En este sentido, el Gobierno del Estado ofreció un terreno de 8.5 hectáreas en el Parque Industrial de Alta Tecnología en Hermosillo, lo que se alinea con los objetivos del Plan Sonora, que busca potenciar el desarrollo de energías renovables y la minería responsable en la región.
Ricardo Barragán, director del Instituto de Geología de la UNAM, informó que el estado de Sonora juega un papel crucial en esta transformación, gracias a su gran vocación minera y su potencial geológico reconocido, lo que ha posicionado a la región como el “corazón minero de México”. En este contexto, el fortalecimiento de la ERNO contribuirá directamente a la toma de decisiones informadas sobre los recursos naturales de la región, en particular los relacionados con el litio y las tierras raras.
Además, la ERNO tiene planes de internacionalización, destacando el creciente interés de la Universidad de Arizona en colaborar en la creación de un laboratorio binacional centrado en temas de sustentabilidad. Esta alianza es vista como un paso clave para fomentar el intercambio de conocimiento y tecnologías en beneficio de ambas naciones.
María Rita Plancarte, rectora de la Universidad de Sonora, reconoció el impacto de la ERNO en el crecimiento de la investigación científica y en la producción geológica de la región. En su intervención, destacó la colaboración con la UNAM y la importancia de continuar trabajando en conjunto para impulsar los avances en geología y minería.
Con estos 50 años de trayectoria, la ERNO no solo ha sido un pilar en la investigación científica de México, sino que se proyecta como un motor de innovación en áreas clave para el desarrollo tecnológico y sostenible del país.