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La herencia maldita que le dejo Lopez Obrador a Claudia Sheinbaum ahora la Presidenta lidia con las consecuencias: Noemí Luna

La negligencia de “abrazar a la delincuencia” tiene a México en crisis de seguridad y relaciones internacionales con Estados Unidos

Por Félix Muñiz

La Vicecoordinadora de la bancada del Partido Acción Nacional (PAN), Noemí Berenice Luna Ayala, criticó duramente la fallida estrategia del expresidente Andrés Manuel López Obrador de “abrazar a la delincuencia”, una política que, según la legisladora, ha dejado a México enfrentando no solo una profunda crisis de seguridad interna, sino también un deterioro significativo de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos.

La legisladora panista por el Estado de Zacatecas Noemí Luna manifestó que la “herencia maldita del expresidente Lopez Obrador” de la política de “abrazos no balazos”  ahora la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta las secuelas de esta inacción.

 

 

La crisis de violencia, que se traduce en asesinatos, desapariciones forzadas y la creciente influencia de los cárteles, ha dejado al país al borde del colapso, mientras que las relaciones con el vecino país del norte se ven afectadas, especialmente por el tráfico de drogas.

Una de las principales acusaciones de la política zacatecana Luna Ayala es que, bajo la administración de López Obrador, los cárteles de drogas en México no solo fueron tolerados, sino que se empoderaron al punto de controlar un flujo de sustancias ilícitas que hoy afectan gravemente a Estados Unidos.

La diputada destacó que aproximadamente el 90% de las drogas que llegan a ese país pasan por territorio mexicano, especialmente el fentanilo, que se ha convertido en una de las principales amenazas para la salud pública estadounidense. Cada hora, nueve personas mueren por sobredosis de fentanilo en los Estados Unidos, y la cifra anual supera las 70,000 muertes, un problema que, según Luna, fue ignorado por la administración de López Obrador durante su sexenio.

“Este es el tamaño del problema que López Obrador negó durante todo su sexenio. Ahora quien encabeza el narcogobierno Sheinbaum Pardo lidia con las consecuencias”.

Otro tema que también abordó Noemí Luna son las crecientes tensiones diplomáticas con Estados Unidos, derivadas del tráfico de drogas y la violencia en México. Recordó que el expresidente Donald Trump no ha dudado en amenazar a México con la imposición de aranceles económicos debido a la incapacidad del gobierno mexicano para frenar el narcotráfico.

“Bajo la complacencia de López Obrador, los cárteles se empoderaron, y por nuestra nación trafican el 90% de las drogas que llegan a los Estados Unidos”, señaló la diputada.

Aunque el presidente estadounidense ha extendido hasta el 2 de abril la entrada en vigor de tarifas a las exportaciones mexicanas, Luna advirtió que esta extensión no es una concesión para México, sino un ajuste para beneficiar a la industria automotriz estadounidense.

A pesar de esto, el gobierno de Sheinbaum celebró un “NarcoFest” en el Zócalo, lo que la diputada calificó de un evento partidista sin un verdadero logro tangible en la lucha contra el narcotráfico. Este evento, que costó al erario 1,500 millones de pesos, se destinó, según Luna, a atacar al Poder Judicial y promover la “elección judicial”, que permitiría colocar jueces a modo, algunos de los cuales estarían influenciados por el narcotráfico.

Para Noemí Luna, el verdadero reto es que el gobierno federal deje de hacer de la soberanía una simple frase vacía en discursos y reformas constitucionales sin impacto real. “Es hora de que el oficialismo defienda la soberanía de las y los mexicanos, y no quede simplemente en un discurso vacío o en una reforma constitucional e inocua”, afirmó, criticando la reforma aprobada recientemente en materia de defensa y soberanía nacional, la cual considera insuficiente para enfrentar los problemas reales que atraviesa México.

La diputada zacatecana panista concluyó exigiendo una acción contundente y real por parte de la administración de Sheinbaum para combatir el narcotráfico y proteger tanto la seguridad interna de México como sus relaciones diplomáticas con Estados Unidos.

Desde la óptica de la diputada del PAN, es esencial que México no siga siendo un puente para el tráfico de drogas y que, en cambio, se tome en serio la lucha contra la delincuencia organizada, sin depender de discursos vacíos ni de políticas que solo han servido para permitir el crecimiento del narcotráfico en el país.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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