Destacaron los vínculos entre ambas instituciones a lo largo de cinco décadas, cuyos resultados han sido significativos en la generación de conocimiento en diversos campos
Por Félix Muñiz

En un nuevo capítulo de colaboración binacional, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad de La Habana consolidan su alianza científica con la realización de la Primera Jornada Científica México-Cuba: Medio Siglo de Colaboración.
Este encuentro, organizado por el Centro de Estudios Mexicanos (CEM) UNAM-Cuba, reafirma la voluntad de ambas instituciones de fortalecer la cooperación académica y científica, potenciando proyectos conjuntos que beneficien a ambas naciones y, por extensión, a América Latina.
La jornada, celebrada en la Sala del Consejo Técnico de la Universidad de La Habana, marca un hito al reconocer cinco décadas de trabajo compartido. José Manuel Saniger Blesa, secretario de Investigación y Desarrollo de la Coordinación de la Investigación Científica de la UNAM, destacó que esta relación va más allá del ámbito académico: “Muchos tenemos una hermandad y fluidez de afectos entre nuestras naciones, lo cual se traduce en un compromiso profundo con el desarrollo científico conjunto”.
El investigador de la UNAM Manuel Saniger recordó que su colaboración personal con la Universidad de La Habana inició en el año 2000, en el área de electrocerámicas y permitió que estudiantes cubanos cursaran posgrados en la UNAM. Esta experiencia personal refleja la esencia del vínculo entre ambas instituciones: formar redes de conocimiento sustentadas en la solidaridad y el intercambio constante.
Por su parte, la directora del CEM UNAM-Cuba Sandra Lorenzano Schifrin, subrayó que los proyectos en curso son el resultado del rigor científico y del espíritu de colaboración que une a México y Cuba.
“Prácticamente en todas las áreas de investigación de la UNAM hay algún trabajo relacionado con la Mayor de las Antillas”, expresó, haciendo énfasis en la presencia de estudiantes, investigadores y académicos cubanos en diversas sedes universitarias mexicanas.
Durante la jornada, 15 científicas y científicos de ambas naciones presentaron líneas de investigación en áreas estratégicas como matemáticas, geología, medicina, materiales, química nuclear, energías renovables, biotecnología, ciencias de la complejidad, transición energética justa y gestión del conocimiento. Estos trabajos se desarrollan en centros como el Instituto de Investigaciones en Materiales, el Centro de Ciencias de la Complejidad y el Instituto de Geología, entre otros.
Además, se acordó realizar una futura jornada científica enfocada en las ciencias de la salud, establecer un grupo de comunicación permanente y conformar un cuerpo de expertos que proponga alianzas estratégicas. Estos esfuerzos buscan consolidar los lazos académicos y extender esta cooperación a otros países latinoamericanos.
Con estas acciones, la UNAM y la Universidad de La Habana no solo intensifican su colaboración científica, sino que abren un abanico de oportunidades para futuras generaciones de investigadores. Esta alianza reafirma que el conocimiento no tiene fronteras y que, cuando se construye desde la cooperación, puede ser motor de transformación para toda una región.
