A través de la colaboración internacional, instituciones de México y Suiza promueven la figura del science-preneur y la innovación con impacto social
Por Félix Muñiz

Con el objetivo de convertir la ciencia en soluciones prácticas que generen valor económico y social, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y diversas universidades de Suiza unieron esfuerzos para promover el emprendimiento científico.
En el marco del encuentro Switzerland & Mexico Startup and Innovation Exchange 2025, académicos, emprendedores y autoridades educativas coincidieron en la necesidad de fortalecer el ecosistema de innovación desde las universidades.
El coordinador de Vinculación y Transferencia Tecnológica (CVTT) de la UNAM Jorge Vázquez Ramos, destacó que aunque la prioridad de la institución es formar y educar, también se ha consolidado como un espacio fértil para transformar el conocimiento en iniciativas productivas.
“Contamos con mecanismos para idear emprendimientos, asesoría en propiedad intelectual, vinculación con empresas, coordinación de procesos y respaldo en la negociación de contratos”, señaló.
A través de la red de incubadoras InnovaUNAM, la universidad apoya a estudiantes, académicos y laboratorios en la creación de startups. Según Vázquez Ramos, es fundamental que las y los científicos mexicanos piensen en sus descubrimientos no sólo como investigaciones, sino como posibles negocios capaces de generar impacto real.
El concepto de science-preneur, o emprendedor científico, fue uno de los puntos centrales del evento:
La representante de la Secretaría de Educación, Investigación e Innovación en Suiza y coordinadora de startups de la Universidad de St. Gallen Rocío Robinson, explicó que su país busca incentivar a las y los científicos a seguir investigando mientras aprenden a monetizar su trabajo de forma ética y sostenible.
“Cada innovación necesita un modelo de negocio. La ciencia no basta por sí sola: necesitamos generar soluciones que alguien esté dispuesto a financiar. Solo así se convierte en innovación real”, subrayó Robinson.
Durante el encuentro se presentaron nueve startups —cinco mexicanas y cuatro suizas— que mostraron el potencial del emprendimiento científico en áreas como salud, medio ambiente, inteligencia artificial y nutrición. Desde tecnologías de diagnóstico para el envejecimiento saludable, hasta remediación de suelos contaminados y suplementos celulares para trasplantes renales, los proyectos reflejan la diversidad y profundidad del conocimiento aplicado.
Entre ellas destacaron: aiEndoscopic AG, con una plataforma de IA para endoscopías; Deep Sea Genomics, dedicada a la restauración de ecosistemas acuáticos; DProtein, enfocada en nutrición humana a través de proteínas óptimas; y Incell Tx, con una propuesta terapéutica para mejorar el éxito en trasplantes.
La directora del Instituto de Ciencias Aplicadas y Tecnología (ICAT), María Herlinda Montiel Sánchez, celebró la colaboración con instituciones suizas y aseguró que este intercambio amplía las oportunidades para emprender desde la ciencia y proyectarse al mundo.
La alianza entre la UNAM y universidades suizas representa un modelo propositivo para transformar la investigación académica en soluciones innovadoras. Impulsar el emprendimiento científico no solo beneficia a las universidades, sino que contribuye al desarrollo sostenible de ambas naciones. El science-preneur no es una utopía: es el futuro que ya comenzó.
