Sinaloa está en guerra y el gobierno encubre a un narcogobernador como Rubén Rocha Moya
Por Félix Muñiz
Con una crítica frontal y sin reservas, la senadora del PRI Paloma Sánchez Ramos denunció que la recientemente aprobada Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, impulsada por Morena, representa no una solución, sino otro engaño más del oficialismo y un castigo directo para Sinaloa, uno de los estados más golpeados por la violencia en México.
Durante la discusión en lo general de esta ley, la senadora sinaloense Paloma Sánchez alzó la voz desde la tribuna del Senado y dejó claro que este nuevo marco legal no combate al crimen organizado, sino que castiga a las víctimas, al promover la vigilancia masiva, ignorar la prevención del delito y profundizar la militarización de la seguridad pública, abandonando por completo la profesionalización de las policías civiles.
“¿Van a decir que en Sinaloa se vive tranquilo?”
La legisladora priista Sánchez Ramos cuestionó duramente la incongruencia del gobierno federal, recordando que tan solo el lunes pasado, 30 personas fueron asesinadas en su estado, incluyendo 24 en Culiacán, 3 en Navolato, 1 en Elota y 2 en Mazatlán. “¿Van a decir que en Sinaloa se vive muy tranquilo y que todo está bien?”, lanzó desde el pleno, visiblemente molesta por el abandono que el gobierno ha hecho de su estado.
Con la voz de las víctimas, la política sinaloense Paloma Sánchez pintó el retrato de un Sinaloa asediado por la violencia: negocios cerrados, emprendedores en quiebra, servicios públicos interrumpidos, escuelas vacías, niños asesinados, y una población que ya no confía en salir a trabajar. “Más homicidios, más desaparecidos, más miedo y menos esperanza”, sentenció.
“Encubren a un narcogobernador”
Una de las declaraciones más contundentes de la legisladora fue la acusación directa contra el gobernador Rubén Rocha Moya, a quien calificó como “narcogobernador”, asegurando que el gobierno federal, mientras habla de coordinación en materia de seguridad, encubre sus vínculos con el crimen organizado.
Además, criticó que la nueva ley busque sancionar presupuestalmente a los estados que no cumplan con los acuerdos de seguridad, lo cual, advirtió, sería un nuevo golpe para Sinaloa: “¡Van a dejar sin un solo peso a Sinaloa! ¡Si llevamos diez meses en guerra y el gobierno sigue colaborando con los delincuentes!”, exclamó.
Un testimonio que sacudió al Senado
Uno de los momentos más duros fue cuando la senadora leyó el testimonio de la viuda de un policía asesinado en cumplimiento de su deber. “Lo mandaron con un arma pequeña a enfrentar a criminales de alto rango. ¡Qué impotencia siento!”, leyó con voz entrecortada. Ese dolor personal, compartido públicamente, se convirtió en símbolo del abandono institucional hacia quienes verdaderamente combaten al crimen.
“Nos prometieron resultados y nos dieron más mentiras”
Paloma Sánchez recordó que hace apenas siete meses se aprobó una reforma constitucional que prometía fortalecer la seguridad. “Mintieron. Nada ha cambiado”, sentenció. “Les creímos, pero hoy no hay forma de apoyar este atropello. Esta ley no es justicia, es complicidad”.
Finalmente, exigió que los recursos públicos se inviertan en prevención del delito y cuerpos policiales profesionales, y concluyó con fuerza: “Alzamos la voz por las víctimas silenciadas, por los que viven desesperados, por un Sinaloa que merece paz y no simulación.”
La nueva Ley de Seguridad, aseguró, es otro engaño de Morena y una traición a México.
