Es una reforma donde nosotros no vamos a participar, ¿Qué chingados van a escuchar el PAN y MC si ya saben que tienen la mayoría de votos?
Por Félix Muñiz

Los grupos parlamentarios del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Congreso de la Unión manifestaron su rechazo a la reforma electoral impulsada por el gobierno de Morena, a la que denominaron la “Ley Maduro”, al considerar que representa un riesgo para la democracia, la pluralidad política y la autonomía de las instituciones electorales en México.
De acuerdo con la postura expresada por legisladores priistas, el país atraviesa un momento decisivo para su vida democrática, ya que la iniciativa del oficialismo busca, concentrar el poder político, debilitar a la oposición y someter al árbitro electoral.
Es una reforma donde nosotros no vamos a participar, nosotros no podemos. ¿Qué vas a presentar? ¿Vas a ir a avalar? Porque luego hay estos partidos políticos como ciudadanos, algunos luego también que no tienen esa determinación y ese carácter. No es que vamos a ser democráticos y venimos a escuchar. ¿Qué chingados van a escuchar si ya saben que tienen la mayoría de votos?
En este contexto, advirtieron que cualquier intento de modificar las reglas electorales sin consenso amplio pone en entredicho la estabilidad institucional construida durante décadas.
El PRI recordó que, a lo largo del siglo XX, las reformas electorales impulsadas por este partido contribuyeron a la apertura política y a la democratización gradual del sistema mexicano. Entre estos avances destacaron la ampliación de la representación política, el reconocimiento legal de la oposición y la creación de instituciones electorales autónomas, pilares que permitieron transitar hacia un sistema plural y competitivo.
En ese sentido, los legisladores subrayaron el papel del Instituto Nacional Electoral (INE) como garante de elecciones libres y confiables. Afirmaron que la autonomía del organismo ha sido fundamental para generar confianza ciudadana y certidumbre política, por lo que cualquier intento de debilitarlo podría traducirse en un control indebido de los procesos electorales.
La reforma electoral promovida por Morena, indicaron, ha sido cuestionada por especialistas, académicos, representantes del sector privado y organizaciones de la sociedad civil, quienes han advertido sobre un posible retroceso democrático. Además, el PRI señaló que este tipo de cambios podrían afectar la relación de México con Estados Unidos y otros socios comerciales, al enviar señales de inestabilidad institucional que impactan en la confianza económica y política.
Los grupos parlamentarios priistas también alertaron sobre lo que consideran un patrón de intolerancia hacia la crítica y la libertad de expresión en algunas entidades gobernadas por Morena, como Campeche, Puebla, Baja California y Veracruz. Mencionaron casos documentados de presiones a medios de comunicación, reformas legales restrictivas y acciones contra periodistas, lo que —aseguraron— genera preocupación sobre el respeto a los derechos fundamentales.
Desde su perspectiva, la experiencia internacional muestra que las democracias se debilitan cuando se reduce el pluralismo político y se subordinan las instituciones al poder ejecutivo. Por ello, el PRI sostuvo que México no debe avanzar hacia modelos autoritarios como los observados en otros países de la región.
Finalmente, las y los senadores y diputados del PRI reiteraron que la democracia no pertenece a un solo partido, sino a la ciudadanía. Afirmaron que su responsabilidad histórica es defender la legalidad electoral, la libertad de expresión y la representación política, y aseguraron que continuarán participando en el debate legislativo para preservar el equilibrio democrático y el Estado de derecho en México.
