Exigen se apliquen las sanciones necesarias contra Manuel Pedrero por violencia política de género
Por Félix Muñiz
A la víspera de la movilización nacional por el 8 de marzo, la polémica por un episodio de presunta violencia política de género volvió a colocar el debate público en el centro de la discusión sobre el machismo en la política mexicana.
El protagonista del incidente es el militante y vocero de Morena, Manuel Pedrero, quien durante un programa de radio habría intentado impedir que la diputada priista Tania Larios participara en un debate, lo que desató una fuerte reacción del dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas.
El Comité Ejecutivo Nacional del PRI, encabezado por “Alejandro Moreno, exigió a las autoridades correspondientes que se apliquen las sanciones necesarias contra Pedrero por ejercer violencia política de género contra la legisladora y secretaria general del partido en la Ciudad de México.
El hecho ocurrió durante un espacio de debate radiofónico conducido por el periodista Juan Becerra Acosta en Radio Fórmula. Según la propia diputada, el vocero de Morena afirmó que ella actuaba por órdenes de un hombre y, además, le prohibió hablar frente a los micrófonos en plena transmisión nacional.
Para Tania Larios, el episodio no es un simple intercambio ríspido de opiniones, sino un ejemplo directo de machismo político.
“Manuel Pedrero afirmó que a mí me manda un hombre y me prohibió hablar públicamente frente a un micrófono nacional. Eso es violencia política de género, justo a días del #8M”, denunció la legisladora.
La priista fue más allá y calificó las declaraciones como una expresión clara de misoginia. Señaló que insinuar que una mujer en política carece de voz propia reproduce una narrativa histórica utilizada para desacreditar la participación femenina en los espacios de poder.
“Asegurar que no tengo voz propia y que alguien me dice qué decir es machismo puro. Es misoginia. Es la vieja idea de que las mujeres en política estamos porque un hombre nos puso ahí”, sostuvo.
Ante la polémica, Alejandro Moreno Cárdenas publicó un mensaje en redes sociales en el que expresó su total respaldo a la legisladora y lanzó una crítica frontal contra la actitud del vocero morenista. El dirigente priista afirmó que la violencia política de género no puede normalizarse bajo ninguna circunstancia, especialmente en un contexto donde las mujeres siguen enfrentando obstáculos para participar en la vida pública.
“Pretender instalar la idea de que una mujer en política actúa por instrucción de un hombre o que no tiene voz propia es despojarla de su autonomía y desacreditar su participación pública”, escribió.
Moreno también acusó que este tipo de comportamientos evidencian una actitud sistemática dentro de Morena hacia las mujeres que piensan distinto.
“Así actúa Morena frente a las mujeres. Vulneran sus derechos, las descalifican, las minimizan y las callan cuando piensan distinto. Decirle a una mujer que no se le permite hablar es violencia y no puede justificarse bajo ningún argumento”, sentenció.
El dirigente nacional del PRI subrayó además que Tania Larios cuenta con trayectoria, preparación y carácter suficiente para defender sus ideas, y reiteró que las mujeres en la política mexicana merecen garantías plenas para ejercer sus derechos sin ser objeto de ataques o intentos de silenciamiento.
La controversia surge en un momento particularmente sensible para el país, justo antes de la marcha del 8M en México, donde miles de mujeres saldrán a las calles para denunciar el machismo, la violencia y la desigualdad.
En ese contexto, el incidente entre Manuel Pedrero y Tania Larios no es solo una discusión política más. Para muchos analistas y actores públicos, se trata de un recordatorio incómodo de que el machismo sigue presente en la política mexicana, incluso en espacios donde debería prevalecer el respeto y el debate democrático.
