El coordinador del PRI en el Senado lanza una dura crítica al gobierno de López Obrador: “Usan el poder como botín y el dinero público como negocio”
Por Félix Muñiz

La tormenta política no se detiene. El coordinador de la bancada del PRI Manuel Añorve Baños, encendió nuevamente el debate público al denunciar que el gobierno de la mal llamada Cuarta Transformación (4T) no solo llevó a PEMEX al borde del colapso financiero, sino que ahora busca repetir la historia con el Infonavit, una de las instituciones más sensibles para millones de trabajadores mexicanos.
El senador del PRI Manuel Añorve, indicó que la llegada de Octavio Romero Oropeza (exdirector de Petróleos Mexicanos) al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores representa una señal de alarma. “Romero dejó quebrado a PEMEX, y ahora llega al Infonavit con todo su clan de colaboradores corruptos para hacer lo mismo”, denunció el senador.
La acusación difundida en sus redes sociales es directa y lapidaria: Morena quiere quebrar al Infonavit. Para el político guerrerense Añorve Baños, lo que está en juego no es solo la administración de un fondo, sino el ahorro de toda una generación de trabajadores.
En su declaración, el legislador priista advirtió que el gobierno federal “usa el poder como botín y el dinero público como negocio”, y recordó que Andrés Manuel López Obrador prometió limpiar la casa, pero terminó llenándola de cómplices.
El señalamiento no carece de sustancia política. Desde hace meses, especialistas y analistas financieros han alertado sobre la debilidad estructural de PEMEX, una empresa que bajo la conducción de Romero Oropeza acumuló pérdidas históricas, deudas insostenibles y una caída en la producción que compromete el futuro energético del país. Ahora, la inquietud crece: ¿podría el Infonavit correr la misma suerte?
Añorve Baños afirma que sí, y que la 4T “pretende meter las manos” en los fondos de vivienda para usarlos como caja chica del régimen. “Lo tienen claro. Lo que ahora quieren es robarse todo el ahorro de los trabajadores”, insistió.
La crítica del senador se inscribe en un contexto de creciente desconfianza hacia la gestión morenista de las instituciones públicas. La narrativa del combate a la corrupción se ha ido desmoronando frente a casos que exhiben el clientelismo, la opacidad y la manipulación política de los recursos del Estado.
El Infonavit, fundado para garantizar el derecho a la vivienda digna, se ha sostenido durante décadas gracias al esfuerzo de millones de empleados y patrones. Convertirlo en otro botín burocrático sería, como advierte Añorve, una traición a los trabajadores y un golpe mortal a la credibilidad del gobierno.
En este contexto, las declaraciones del priista no son solo una denuncia más: son un llamado urgente a la rendición de cuentas. Si PEMEX fue el experimento fallido del populismo administrativo, el Infonavit podría ser la próxima víctima de una política que confunde la administración pública con el saqueo disfrazado de transformación.
La pregunta es inevitable: ¿permitirá la ciudadanía que el ahorro de los trabajadores se convierta en otro capítulo del desastre económico de la 4T?
