Acusa a Morena de impunidad y cobardía ante los señalamientos que vinculan a Hernán Bermúdez con el crimen organizado.
Por Félix Muñiz

La diputada del PAN, Margarita Zavala Gómez del Campo, lanzó una crítica demoledora al gobierno federal y a Morena tras rechazar tajantemente la comparación entre el caso del exsecretario de Seguridad de Tabasco, Hernán Bermúdez Requena, y el del exsecretario de Seguridad Pública del sexenio calderonista, Genaro García Luna, condenado en Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico.
La ex primera dama Margarita Zavala, lejos de defender a García Luna, estableció una diferencia clave: en su caso, dijo, hubo engaño; en el de Bermúdez, hubo encubrimiento con conocimiento pleno de quién era.
“En el gobierno del ex presidente Felipe Calderón se actuó con información proporcionada por agencias nacionales e internacionales que aseguraban que se trataba de una persona adecuada. Con Bermúdez, es el propio Ejército el que advierte quién es y aun así lo dejaron como jefe de la seguridad en Tabasco. Le entregaron el estado a una organización criminal”, sentenció la legisladora.
La legisladora panista acusa a Morena de esconderse cobardemente detrás de frases vacías como “no estás solo”, mientras el país enfrenta uno de los escándalos más graves de infiltración del crimen en las instituciones. “Pretenden tapar lo evidente con un grito de respaldo. Aquí no hay ignorancia, hay encubrimiento y complicidad directa”, enfatizó.
El caso de Hernán Bermúdez Requena ha provocado una creciente indignación. Aunque dejó su cargo en febrero pasado, no ha enfrentado ninguna consecuencia penal, a pesar de los señalamientos de instituciones castrenses que lo ubican como presunto líder de la célula criminal conocida como La Barredora, con fuerte presencia en el sureste mexicano.
Para Zavala, el silencio oficialista frente a este escándalo es prueba del doble rasero con el que Morena maneja los casos de corrupción y crimen organizado. “Morena no puede seguir usando la unidad como excusa para encubrir la impunidad. El problema no es que estén unidos, sino que están callados frente al crimen. Y eso nos está costando demasiado caro como país”, denunció.
En una clara exigencia de responsabilidad política, la diputada panista urgió al senador y exsecretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, a que rompa el silencio. “Tiene que decir algo. Tabasco merece saber por qué un jefe criminal dirigía su seguridad pública. No puede seguir evadiendo el tema con el cinismo que caracteriza a este gobierno.”
Zavala también criticó que el tema haya sido intencionalmente omitido de la agenda de la Comisión Permanente del Congreso, pese a la gravedad de las acusaciones. “Es un tema que debería estar en el centro del debate nacional, y lo están enterrando en el olvido institucional. La omisión también es complicidad.”
El caso Hernán Bermúdez, según Margarita Zavala, es más que un escándalo local: es un reflejo de un Estado rendido ante el crimen, que ni siquiera disimula su entrega de las instituciones a los intereses más oscuros. Y frente a eso, la diputada exige respuestas, no lemas vacíos.
