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Mariela Gutiérrez bajo la lupa: 93 millones sin aclarar en Tecámac

La Auditoría Superior de la Federación exhibe irregularidades millonarias en la gestión de la hoy senadora de Morena

Por Félix Muñiz

 

 

La ex presidenta municipal de Tecámac y actual senadora de la República por Morena, Mariela Gutiérrez Escalante, enfrenta uno de los señalamientos más graves derivados de la Cuenta Pública 2024.

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó irregularidades por 93,405,112.68 pesos, equivalentes al 84.5% de los 110,583,700 pesos auditados al municipio durante el último año de su administración en Tecámac.

El dictamen es contundente: el municipio “no realizó una gestión eficiente de los recursos del Gasto Federalizado, incluidas las Participaciones Federales 2024”.

La ASF emitió cuatro pliegos de observaciones por posible daño a la Hacienda Pública Federal y promovió responsabilidades administrativas contra servidores públicos municipales. En términos simples: la mayor parte del dinero revisado no está debidamente comprobado.

Las cifras no son menores ni se prestan a interpretaciones complacientes. Entre las principales irregularidades destacan 28.2 millones de pesos en contratos de uniformes y mantenimiento de equipos de videovigilancia sin documentación que acredite la entrega de bienes o servicios. Otros 16.8 millones fueron destinados a la Feria Regional Tecámac 2024 sin evidencia suficiente de que los servicios contratados realmente se realizaron.

Más grave aún: 11.6 millones de pesos asignados a programas sociales como “Apoyo Mejorando mi Comunidad” y el evento Unifest 2024 carecen de padrones de beneficiarios, reglas de operación y comprobantes de aplicación del recurso. Es decir, dinero público cuyo destino real sigue siendo una incógnita. A ello se suman 36.6 millones de pesos en 11 contratos de obra pública sin pruebas técnicas suficientes ni documentos que acrediten la propiedad de los terrenos intervenidos.

En total, la ASF exige aclaraciones o el reintegro de los recursos conforme al proceso legal. Aunque parte de la documentación fue entregada posteriormente, aún permanecen pendientes más de 45 millones de pesos.

El escándalo financiero se suma a la polémica política. Semanas atrás, la propia senadora declaró que en Tecámac se había construido una red de corrupción. La pregunta es inevitable: ¿ya presentó las denuncias correspondientes ante la Fiscalía? ¿O se trata únicamente de una narrativa política sin consecuencias jurídicas?

También pesan señalamientos sobre presunto nepotismo y un estilo de vida que contrasta con su declaración patrimonial 2024, donde reportó no poseer bienes muebles ni inmuebles. Sin embargo, en actos públicos ha mostrado artículos de alto valor como relojes de la marca Franck Muller y bolsos de diseñador de Louis Vuitton y Carolina Herrera, lo que ha generado cuestionamientos en redes sociales sobre la congruencia entre ingresos y patrimonio.

En entrevista, las preguntas siguen sin respuesta clara: ¿se presentará a declarar ante la Fiscalía General de la República? ¿Aclarará personalmente cada peso observado? ¿Asumirá responsabilidad política?

La transparencia no es opcional, menos aún para quien hoy ocupa un escaño en el Senado bajo la bandera de la austeridad y el combate a la corrupción. Los 93 millones observados no son un asunto menor ni un ataque partidista: son recursos públicos que pertenecen a los ciudadanos de Tecámac.

La exigencia es simple: claridad total. Porque cuando el 84.5% del dinero auditado presenta irregularidades, el silencio no es una estrategia política; es una deuda con la rendición de cuentas.

 

 

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