En su cara le describió el “fracaso educativo y la corrupción”, en la SEP
Por Félix Muñiz

La comparecencia del secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, ante el Senado de la República, se transformó en una sesión cargada de tensión política y denuncias severas.
La senadora del Partido Acción Nacional (PAN), Gina Campuzano González, lo acusó directamente de mantener vínculos con el empresario Sergio Carmona Angulo, conocido como el “Rey del Huachicol Fiscal”, y de encabezar una política educativa “fracasada, cómplice del deterioro social y moral del país”.
Desde tribuna, la panista Gina Campuzano lanzó un ataque frontal que sacudió el recinto legislativo. “Mientras usted pasea a todo lujo, en 2019 la prensa documentó un vuelo suyo con Sergio Carmona, asesinado en 2021 y señalado como uno de los principales líderes del huachicol fiscal.
Desde el PAN lo denunciamos, exhibimos fotografías, advertimos del ingreso de pipas sin pagar impuestos, pero no pasó nada porque Morena premia a los corruptos. Por eso está usted de secretario”, acusó la legisladora.
La senadora panista no se limitó a los señalamientos de corrupción. También calificó la política educativa de Delgado y del gobierno federal como un fracaso rotundo, afirmando que el lema de “atender las causas de la violencia” se ha convertido en una excusa para justificar la inacción. “En la vida real para demasiados jóvenes no hay abrazos, hay balas. El caso de Carlos Manzo lo exhibe con brutal claridad. El joven que le quitó la vida tenía 17 años; son niños los que están cometiendo estos asesinatos”, señaló con dureza.
Campuzano exigió respuestas sobre los resultados de la estrategia educativa y social de Morena, al subrayar que la violencia infantil y juvenil ha crecido en los últimos años. “¿Cuántos muertos más necesitan para aceptar que su política ha sido un fracaso que nos está costando la vida de mexicanos valientes?”, preguntó ante un pleno dividido entre el silencio y la incomodidad.
La legisladora también arremetió contra el recientemente anunciado Plan Michoacán, al que calificó como “una farsa sin recursos etiquetados”, y acusó al movimiento morenista de romantizar la violencia. “Han romantizado tanto la violencia que ya vimos al famoso niño sicario, un niño de 14 años detenido en Tabasco con una metralleta UZI. Ese niño tenía siete años cuando el Cártel de Morena empezó a gobernar; no soñaba con ser sicario, pero fue la única opción que ustedes le dejaron”, sentenció.
Con un tono implacable, Campuzano exigió al secretario que informe cuántos jóvenes han sido rescatados del crimen organizado y reincorporados al sistema educativo. Asimismo, lanzó una pregunta directa que dejó helado al recinto: “Nos gustaría que nos informe si usted es uno de los funcionarios de este gobierno a los que Estados Unidos les retiró la visa”.
El señalamiento de vínculos con Sergio Carmona —empresario asesinado en 2021 y señalado por contrabando de combustibles— reaviva los cuestionamientos sobre la red de financiamiento ilegal que habría beneficiado a figuras de Morena. Delgado, sin embargo, evitó responder con precisión, limitándose a negar las acusaciones y a insistir en que “la educación es prioridad del gobierno federal”.
La sesión concluyó en medio de gritos y reclamos de la oposición, que exigió una investigación formal sobre las presuntas relaciones del secretario con Carmona y otros empresarios ligados al huachicol fiscal.
La comparecencia de Mario Delgado, lejos de fortalecer la credibilidad del proyecto educativo nacional, dejó una sombra más profunda sobre el discurso oficial de “honestidad” y “transformación”. En un país donde la educación se presenta como el camino hacia la justicia social, escuchar al titular de la SEP defendiendo su nombre por presuntos nexos con el crimen organizado es un recordatorio brutal del deterioro moral del poder.
