Esta iniciativa es un ataque directo al campo, criminaliza al productor y pone en riesgo la soberanía alimentaria
De la redacción

Chihuahua, Chih., 20 de noviembre de 2025.– En un ambiente cargado de inconformidad y de franco desafío político, el senador del PAN Mario Vázquez firmó un compromiso público para votar en contra de la nueva Ley de Aguas Nacionales y la Ley General de Aguas, durante una Mesa de Diálogo convocada por productores agropecuarios en el Congreso del Estado. El gesto, aplaudido por los asistentes, se convirtió en una fuerte crítica hacia el Gobierno Federal y su iniciativa hídrica, acusada de desconocer por completo la realidad rural.
Al encuentro asistieron legisladores locales y federales de PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, citados por la organización Agricultores Unidos de Chihuahua, que apenas días antes había irrumpido en una sesión del Congreso para exigir ser escuchados. Este escenario, tenso y simbólico, retrató la creciente fractura entre el sector productivo y la Federación.
Vázquez fue categórico: “Esta ley criminaliza al productor y pone en riesgo la soberanía alimentaria”, afirmó al momento de estampar su firma ante agricultores y legisladores. Para el senador panista, la reforma promovida por el Gobierno Federal es una herramienta punitiva disfrazada de regulación, y representa una amenaza directa para quienes sostienen la producción de alimentos en el país.
El legislador advirtió que la iniciativa “desconoce la realidad del campo, vulnera derechos y arrebata el patrimonio de quienes producen los alimentos del país”. Recordó que habla “con conocimiento de causa”, como productor y miembro fundador del Frente Democrático Campesino. Su crítica más severa se centró en la visión centralista de la propuesta: “¿Cómo pretenden que un productor atienda su predio desde la Ciudad de México? Lo dejan en total indefensión”, subrayó.
Vázquez insistió en que el agua y la tierra son un binomio inseparable para la actividad agrícola, y denunció que el Gobierno Federal pretende legislarlo como si fuera un trámite burocrático más. “Es tan importante el agua urbana como el agua para producir los alimentos de todos”, recalcó.
Criminalización disfrazada de regulación
Aunque aceptó la necesidad de detener la especulación en la transmisión del agua, Vázquez alertó que la nueva Ley de Aguas propone sanciones penales y económicas para actividades cotidianas del campo, como construir presones, usar permisos agrícolas para abrevar ganado o aprovechar agua en viviendas dentro de ranchos.
Según el senador, “todo eso lo convierte en un crimen con consecuencias monetarias e incluso penales”, una medida que —dijo— evidencia el desconocimiento y la indiferencia de la Federación hacia la vida rural.
Las propuestas del senador
Vázquez anunció dos acciones inmediatas para contrarrestar lo que calificó como un atentado contra el campo:
- Fondo para agua potable.– Exigió que el Gobierno Federal invierta de verdad en garantizar el derecho al agua, creando un fondo específico dentro del Ramo 33 para infraestructura hídrica.
- Movilización nacional.– Llamó a una gran manifestación para obligar a la Federación a escuchar las demandas del sector. “Es la única forma en que entenderán, cuando vean en riesgo su permanencia en el poder”, afirmó.
Al cierre, el senador del PAN lanzó un mensaje contundente:
“Que entiendan que esto les va a costar, porque los mexicanos nos vamos a defender, y más aquí en Chihuahua”.
Con esta postura, Mario Vázquez se coloca al frente de una resistencia creciente contra la nueva Ley de Aguas, avivando el debate nacional sobre el rumbo de la política hídrica en México.
