El 63 % de los mexicanos considera que vivir en su ciudad es inseguro, un salto alarmante respecto al 58.6 % registrado en septiembre de 2024
Por Félix Muñiz

La inseguridad en México vuelve a colocarse como el reflejo más doloroso del fracaso gubernamental. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), el 63 % de los mexicanos considera que vivir en su ciudad es inseguro, un salto alarmante respecto al 58.6 % registrado en septiembre de 2024.
La cifra, más allá de ser un simple dato estadístico, retrata una realidad insoportable: el miedo se ha convertido en parte de la vida cotidiana y el gobierno federal parece incapaz de contenerlo.
El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, fue contundente: “Las cifras no mienten”. Y tiene razón. Los números revelan lo que millones de mexicanos sienten cada día al salir a trabajar, al usar el transporte público o simplemente al caminar por su colonia.
En sus redes sociales el senador del PRI Alejandro Moreno comentó que el país está sumido en un espiral de violencia que se profundiza mientras el gobierno de Morena presume estrategias que no funcionan y promesas que nunca se cumplen.
El aumento en la percepción de inseguridad no es un fenómeno menor. Implica que más familias viven con miedo, que más comunidades pierden la esperanza y que la delincuencia avanza con total impunidad. Lo más grave es que, mientras los ciudadanos se sienten más desprotegidos, el discurso oficial sigue negando la realidad, insistiendo en que “vamos bien” cuando los hechos demuestran lo contrario.
La inseguridad en México no se resuelve con propaganda ni con discursos de autocomplacencia. Se combate con estrategia, inteligencia y resultados, justo lo que el actual gobierno no ha demostrado tener. El repunte en los niveles de miedo ciudadano es una señal de alerta que debería obligar a una revisión profunda de las políticas de seguridad, hoy marcadas por la improvisación y la falta de coordinación.
“Alito” Moreno subrayó que “es urgente que el gobierno de Morena actúe con estrategia y capacidad para recuperar la tranquilidad”. En sus palabras hay una exigencia que representa el sentir de millones: el derecho a vivir sin miedo. Porque ningún mexicano debería temer al salir de casa, al subirse al transporte público o al usar un cajero automático.
El dirigente priista también recordó que el PRI ha gobernado con valentía, decisión y resultados, contrastando con la parálisis actual. Más allá de la bandera partidista, su mensaje apunta a una verdad innegable: México necesita recuperar la paz y la seguridad que ha perdido en estos años de gobierno morenista.
Mientras tanto, el panorama es desolador. Las calles se vacían por las noches, los comercios cierran temprano y la confianza ciudadana se desvanece. La inseguridad en México ya no es solo un problema de cifras, sino una herida abierta en la vida diaria de millones de personas. Y mientras el gobierno federal siga mirando hacia otro lado, el miedo seguirá ganando terreno.
Porque las cifras no mienten: México está cada vez más inseguro, y Morena no tiene respuestas.
