¡Lo que está pasando en Veracruz es una vergüenza! Es indignante ver cómo MORENA se burla del sufrimiento del pueblo, cómo desprecian a las familias damnificadas con una frialdad y una soberbia que lastiman
Por Félix Muñiz

Mientras más de 139 municipios enfrentan la devastación y miles de familias mexicanas viven entre el lodo, la oscuridad y el miedo, el gobierno de MORENA parece haber optado por el silencio y la indiferencia manifesto el Dirigente Nacional del PRI Alejandro Moreno Cárdenas.
En sus redes sociales el senador del PRI Alejandro Moreno señalo que más de 34 mil viviendas han sido afectadas, se reportan fallecidos y desaparecidos, y el escenario en estados como Veracruz, Puebla, Hidalgo, San Luis Potosí y Querétaro es el de una tragedia nacional. Sin embargo, la respuesta gubernamental brilla por su ausencia.

México está de luto, pero el partido en el poder no muestra empatía ni acción. En lugar de atender la emergencia con prontitud, MORENA ha optado por minimizar la crisis, guardando un silencio ofensivo que se traduce en abandono institucional. La gente no necesita discursos vacíos ni spots propagandísticos: necesita un gobierno que esté a la altura, que actúe con responsabilidad y que dé la cara ante la tragedia.
Lo que hoy se vive en estas entidades no es solo una crisis provocada por fenómenos naturales. Es también una crisis de gobernabilidad, de incapacidad y de negligencia.
Mientras los damnificados duermen entre escombros, sin luz, sin agua y sin certidumbre, la administración federal sigue enfocada en su agenda electoral, ignorando la urgente necesidad de ayuda, coordinación y presencia en las zonas afectadas.
El gobierno de la autodenominada “Cuarta Transformación” ha vuelto a fallarle al pueblo. Las promesas de bienestar y justicia social quedan en evidencia cuando el Estado se muestra rebasado, desorganizado y ausente. No hay estrategia clara, no hay comunicación efectiva, y lo más grave: no hay voluntad política para atender con seriedad el dolor de miles de mexicanos.
Desde la oposición, particularmente desde el Partido Revolucionario Institucional (PRI), se ha alzado la voz con firmeza: no se puede ignorar a un país que sufre.
El PRI dijo Moreno Cárdenas, ha activado sus Comités Directivos Estatales, a sus legisladores y a su estructura nacional para apoyar en la recolección de víveres, brindar acompañamiento y gestionar soluciones inmediatas. Este es un momento para actuar, no para esconderse detrás de las cifras maquilladas o los discursos triunfalistas.
“El dolor del pueblo no se ignora, se atiende. Porque gobernar es estar con la gente, no huirle a la tragedia”, señalan representantes priistas, recordando que en momentos críticos, el verdadero liderazgo se demuestra en el terreno, no en la comodidad de una conferencia matutina.
México necesita más que buenas intenciones. Necesita resultados. Y mientras la emergencia sigue creciendo, cada minuto de silencio gubernamental se convierte en una afrenta al sufrimiento de miles. El pueblo exige soluciones, no excusas. La memoria de los fallecidos, el sufrimiento de los damnificados y el clamor de los olvidados no pueden seguir siendo ignorados.
Hoy, México está de luto. Y mientras MORENA guarda silencio, la historia lo recordará: no por lo que dijo, sino por lo que no hizo.
