Y al PAN y a MC les dice fuera máscaras, porque una cosa dicen; otra hacen y otra votan
Por Felix Muñiz

En una de las sesiones más tensas del actual periodo legislativo, la bancada del PRI en el Senado encabezada por Alejandro Moreno Cárdenas se erigió como la única fracción que votó en bloque contra lo que calificó como un “montaje instrumentado por Morena” para designar a Ernestina Godoy Ramos como nueva Fiscal General de la República (FGR).
Con un tono severo, el dirigente nacional del PRI Alejandro Moreno sostuvo que la designación de Ernestina Godoy no sólo fue una imposición política disfrazada de procedimiento parlamentario, sino “una simulación que vulnera la autonomía de la justicia en México”, y que exhibe, una vez más, el control del oficialismo sobre las instituciones encargadas de la procuración de justicia.
El senador priista por el Estado de Campeche aseguró que el PRI actuó con coherencia, responsabilidad y unidad: los 13 legisladores priistas votaron en contra, mientras que Morena y sus aliados alcanzaron los 97 votos a favor necesarios, apoyados —según señaló— por seis legisladores de Movimiento Ciudadano, tres del PAN y un senador independiente. “Fuera máscaras”, reclamó, enfatizando que varios bloques que presumen oposición terminaron respaldando a Morena: “Una cosa dicen, otra cosa hacen y otra cosa votan”.
Desde la perspectiva del dirigente priista, el país presenció un “acto autoritario y de imposición” que, afirmó, busca instaurar un clima de miedo desde la FGR. De acuerdo con Moreno, el relevo en la Fiscalía no responde a necesidades institucionales, sino a una maniobra para frenar investigaciones relacionadas con el huachicol que —aseguró— podrían implicar a familiares del presidente López Obrador.
“El fondo es político. Quitaron a quien estaba en la fiscalía para protegerse. Lo que quieren es generar un mensaje de terror, un mecanismo de alineamiento”, acusó. Para el PRI, la llegada de Godoy Ramos marca un riesgo para la autonomía de la FGR y representa un intento del oficialismo por judicializar la política y politizar la justicia.
En su crítica, Moreno Cárdenas no moderó el lenguaje: tildó a Morena de “cínicos, corruptos, brutos, torpes e ineptos para gobernar”, además de acusar vínculos con el crimen organizado. Para el dirigente priista, el país vive un deterioro absoluto: carreteras bloqueadas, productores desprotegidos, inseguridad desbordada, extorsión y cobro de piso. “¿Cuándo van a poner orden en este país?”, cuestionó.
El legislador priista campechano también aprovechó para responder a notas que lo relacionaban con una supuesta expulsión de la Internacional Socialista. Negó categóricamente esa versión, calificándola de “falsa y calumniosa” y recordó que él mismo se retiró del organismo tiempo atrás, acusando opacidad, corrupción y vínculos con regímenes autoritarios.
Moreno reiteró que el PRI es hoy la única oposición real, “la opción” frente al deterioro institucional y la “farsa” que Morena monta desde el poder. “Aquí está el PRI, con firmeza y claridad. No nos van a amedrentar”, sentenció.
